nardo


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nardo

(Del lat. nardus < gr. nardos.)
1. s. m. BOTÁNICA Planta herbácea de hojas radicales y flores blancas muy olorosas, que se cultiva en jardines y se usa en perfumería.
2. BOTÁNICA Planta herbácea vivaz valerianácea, con flores blancas o rosadas agrupadas en cimas.
3. BOTÁNICA Flor de estas plantas, muy apreciadas en jardinería y como adorno.
4. Preparado aromático que se elaboraba en la antigüedad con el extracto de las raíces de diversas plantas valerianáceas.
NOTA: Nombre científico: (Valeriana y Nardostachys.)

nardo

 
m. bot. Planta de la familia amarilidáceas (Polianthes tuberosa), de hojas radicales y flores blancas, muy olorosas, en espiga.
Sinónimos

nardo

sustantivo masculino
tuberosa, vara de Jesé.
Traducciones

nardo

nard

nardo

SMnard, spikenard
Ejemplos ?
Fermenta el aire la embriaguez del vino. Entre los labios la palabra muere de pereza, y al sol el nardo adquiere un acre olor a sexo femenino.
Alvear examinó prolijamente una flor y otra flor, y en una de las hojas de un nardo alcanzó a descubrir, sutilmente trazada con la punta de un alfiler, esta palabra: Sí .
Erdosain cierra los ojos. Un perfume que no puede discernir si es de nardo o de clavel, riega la atmósfera de un misterioso embalsamiento de fiesta.
Y tenía un hijo perfumista, a quien se la entregó, diciéndole: Guárdate de vender esta redomita de nardo perfumado, aunque te ofrecieran trescientos denarios por ella.
Ni a tu cabellera llegarán los dedos Que la pulsen como las cuerdas de un arpa. ¡Oh mujer potente de ébano y de nardo!, Cuyo aliento tiene blancor de biznagas.
Sólo buscaba mi pasión erguida acurrucarse en un suspiro tibio donde su escándalo de resoplidos tersos me refrescara el nardo que en mi alta aurora bullía delirios.
Sentadas en el alto batiente de la primera, cosen las dos mujeres; la segunda está entreabierta, porque acaba de entrar por ella a arreglar el ganado el bueno del tío Nardo, jefe de la familia, o esposo y padre, respectivamente, de los personajes de nuestro diálogo.
Y todo corazón que se destruye en la celda o en el patio de la prisión es igual que esa caja destruida que rindió sus tesoros al Señor y que llenó la casa impura del leproso con la fragancia del nardo más preciado.
3 Y estando él en Bethania en casa de Simón el leproso, y sentado á la mesa, vino una mujer teniendo un alabastro de ungüento de nardo espique de mucho precio; y quebrando el alabastro, derramóselo sobre su cabeza.
Un día fueron tío Nardo y su mujer a consultarlo con don Damián, indiano muy rico de aquellas inmediaciones, y de quien ya hemos oído hablar.
3 Entonces María tomó una libra de ungüento de nardo líquido de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y limpió sus pies con sus cabellos: y la casa se llenó del olor del ungüento.
Se lo circuncidó en la caverna, y la anciana israelita tomó el trozo de piel (otros dicen que tomó el cordón umbilical), y lo puso en una redomita de aceite de nardo viejo.