Ejemplos ?
Habían visto —y ayudado a veces— a disecar animales, fabricar creolina, extraer caucho del monte para pegar sus impermeables; habían visto teñir las camisas de su padre de todos los colores, construir palancas de ocho mil kilos para estudiar cementos; fabricar superfosfatos, vino de naranja, secadoras de tipo Mayfarth, y tender, desde el monte al bungalow, un alambre carril suspendido a diez metros del suelo, por cuyas vagonetas los chicos bajaban volando hasta la casa.
Cuando dice el hombre de mucha fe que ve a Dios en la campiña florecida y en la faz combada de la noche, no se expresa más metafóricamente que si hablara de haber visto una naranja.
Con los ojos vemos una parte de la naranja, pero el fruto entero no se nos da nunca en forma sensible: la mayor porción del cuerpo de la naranja se halla latente a nuestras miradas.
Dolmán azul, cuello, vuelta y forro encarnados, vivos anteados, tres hileras de botones de media naranja con el letrero al rededor de Gran Guardia Nacional, oliva y sable en el cuello.
Verá. Un pedazo de turrón, muy rico... Y mazapán, y peladillas, y naranja china, ¿sabe? Se chupará los dedos... -Quiero ir a donde cantan...
Cogió, a su paso, un jarro de los estantes. Llevaba una etiqueta que decía: MERMELADA DE NARANJA, pero vio, con desencanto, que estaba vacío.
La función más noble de los objetos es la de ser contemplados. ¡Qué bella es una naranja antes de comida! Esto cambiará en el cielo cuando todo nuestro oficio se reduzca, o más bien se ensanche a contemplar a Dios y todas las cosas en Él.
Por lo que hace a las acciones de que habla el informe para garantizar el abasto popular a precios accesibles, tampoco se ve la eficacia, puesto que el jitomate está a 300 pesos el kilo, el pollo a 600, una humilde naranja vale 25 pesos y cualquier comerciante pide 40 pesos por una manzana.
Más próximos, recortando la acuidad verdosa del firmamento, se erguían los paralelepípedos de porcelana de los alminares de las mezquitas y las cúpulas de cobre en media naranja de los palacios señoriales.
Ello es que, entre un camaroncito pipifindingucy acompañado de un vaso de chicha de jora, y un bocadito de seviche en zumo de naranja agria, seguido de una cepita del congratulámini quita pesares, nos dieron las ocho de la noche, hora en que la obscuridad del Cercado era superior á la del Limbo.
(4): Se refiere a un tipo de mermelada a base de cítricos como la naranja, la guayaba, la toronja o que fuere de la familia de los frutos denominados Cidras, donde deriva su nombre en la denominación originalmente citada por el documento.
Platón supo hallar para estas visiones que son miradas una palabra divina: las llamó ideas. Pues bien, la tercera dimensión de la naranja no es más que una idea, y Dios es la última dimensión de la campiña.