nadando

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Traducciones

nadando

swimming
Ejemplos ?
Pero de pronto ya no lo vio allí, sino en lugar opuesto, y cambió de dirección, desorientado, nadando con fuerza, pero sin saber dónde iba.
Porque el Ratón se alejaba de ella nadando con todas sus fuerzas, y organizaba una auténtica tempestad en la charca con su violento chapoteo.
Julio César peleaba y escribía: esto es hacer y decir. En igual precio tuvo su estudio y su vida. Nadando con un brazo, sacó sus Comentarios en el otro.
En vano huímos de él por las arenas que rápido lo es más que el viento frío. De cuarenta personas, diez apenas se salvaron nadando hasta el navío.
- Así pues, Alicia empezó a decirle-: Oh, Ratón, ¿sabe usted cómo salir de este charco? ¡Estoy muy cansada de andar nadando de un lado a otro, oh, Ratón!
Creyó de buena fe que se trataba de vestirles y fuese al cuarto, donde vio a sus siete hijas degolladas y nadando en un mar de sangre.
No solo lo atravesaría, incluso lo haría nadando, siempre que pudiese abrazarte y juzgar, a la vista, de tu crecimiento de espíritu.
Les habló de las luminosas noches de invierno, cuando suenan los cascabeles de los trineos, y los mozos corren con antorchas encendidas por el liso hielo, tan transparente, que pueden ver los peces nadando asustados bajo sus pies.
Desesperado corrí perseguido por ellas hasta que a lo lejos apareció un río, llegué hasta él y me lancé a sus aguas. La marabunta tuvo que retroceder. Nadando con fluidez me dejé arrastrar por la corriente.
Entonces, cual con su aflato matutino el céfiro estremece el plácido mar y suscita proclives olas, 270 la Aurora al surgir por los umbrales del errante Sol, las cuales, tardamente primero, por su clemente soplo empujadas avanzan y levemente suenan con el plañir de la carcajada, tras ello, el viento al crecer, más, más se incrementan, y, con la purpúrea luz, de lejos nadando, refulgen: 275 así entonces del vestíbulo abandonando los regios techos a su casa cada uno con errante pie por doquier se retiraban.
Mas ¡cuánto fué de los mozos el horror de intenso y grande al dar tras de pocos pasos en un cuarto donde yace Genaro tendido en tierra y el suelo nadando en sangre, y en una alcoba en un lecho de una mujer el cadáver!
Desde esa época inmemorial, los hipopótamos se volvieron caballos de río y los cocodrilos sólo sacan a la superficie del agua, sus ojos aterrados; pero cuando ven a un ser humano nadando por allí, vengan con sus fortísimas mandíbulas a sus dioses creadores.