néctar


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néctar

(Del lat. nectar < gr. nektar.)
1. s. m. BOTÁNICA Jugo azucarado que producen algunos órganos de las flores, y que chupan o liban ciertos insectos las abejas chupan el néctar de las flores para fabricar la miel.
2. MITOLOGÍA Bebida de los dioses griegos que confería la inmortalidad a quienes la tomaban.
3. Bebida dulce y suave le encanta el néctar de piña.

néctar

 
m. Bebida de los dioses.
fig.Licor delicioso.
bot. Líquido azucarado que contienen ciertas flores.

néctar

('nektaɾ)
sustantivo masculino
1. botánica sustancia dulce y líquida que se encuentra en el interior de las flores El néctar sirve de alimento a algunos insectos.
2. licor que bebían los dioses de Olimpo según la mitología griega Zeus pidió néctar a la copera de los dioses.
3. alguna bebida de sabor dulce néctar de frutas
Sinónimos

néctar

sustantivo masculino
Traducciones

néctar

nectar

néctar

nectar

néctar

nettare

néctar

Nektar

néctar

nectar

néctar

néctar

néctar

رحيق

néctar

nektar

néctar

нектар

néctar

花蜜

néctar

花蜜

néctar

Nektar

néctar

nektar

néctar

צוף

néctar

nektar

néctar

SM (lit, fig) → nectar
néctar de melocotónpeach nectar
Ejemplos ?
¡Bebamos! ¡Bebamos! ¡Endulcemos la amarga existencia con el néctar del licor...! ¡Escuchadme todos...! Pronto las estrellas desaparecerán del cielo.
El que de los Inmortales que habitan las nevadas cumbres del Olimpo jura en vano vertiéndola, queda tendido sin respiración hasta que se cumple un año; y no puede acercarse a la ambrosía, el néctar ni alimento alguno, sino que yace, sin aliento y sin voz, en revestidos lechos y le cubre un horrible sopor.
Tu miel, aroma y colores, rinde en amante oblación, flor, ante cuyos primores, mustias é inútiles flores las flores del valle son. El néctar mas regalado deja que de amores loco beba en tu labio abrasado; para una abeja es sobrado lo que para muchas poco.
Y mientras el señor Cristóbal dirigíase a apuntar con tiza en uno de los arcos de una de las cuarterolas la última arroba trasegada por Antonio, siguió éste en su penosa labor de desocupar la enorme tina desbordante del oloroso néctar que puso Dios en las vides montillanas.
Y tantas cosas hubo de decirle la razón y tan elocuente hubo de estar aquel día, que dos horas después celebraban las paces el señor Pedro y el señor Frasquito, en casa del primero mediante un abrazo de los de chipé y dos botellas del más oloroso néctar que ha salido de las vides montillanas.
Aquel frasco, más otro que quedaba en casa, eran joyas riquísimas y raras, selección de lo selecto, fragmento de un tesoro único fabricado por los ilustres Padres para un regalo de rey, con tales miramientos, refinamientos y modos exquisitos, que bien se podía decir que aquel líquido singular, tan escaso en el mundo, era néctar digno de los dioses.
Porque Abel, jamás enérgico, siempre de cera, en aquella ocasión supo resistir y negó a Caín el placer de saborear el néctar de aquellos frascos.
El que así hablaba era un zángano, que se posó sobre una de las flores del rosal del jardín de la casa de Francisco y comenzó a libar néctar.
Eran de una abeja estas palabras. Se detuvo en una de las rosas de la casa de Bartolomé Esteban y chupó el néctar, mientras el zángano la miraba de través.
La primera arrojará el agua por el Delfín que tiene a los pies, y la segunda por el jarro con que hace ademán de verter el néctar.
oviembre de 1918 (Granada) La miel es la palabra de Cristo. El oro derretido de su amor. El más allá del néctar. La momia de la luz del paraíso.
¡Mirad —dije entre mí— qué néctar o ambrosía me da este poeta, de los que ellos dicen que se mantienen los dioses y su Apolo allá en el cielo!