náyade

(redireccionado de náyades)

náyade

(Del lat. naias, naiadis < gr. naias.)
s. f. MITOLOGÍA Ninfa de los ríos y las fuentes, en la mitología grecolatina.

náyade

 
f. mit. En Grecia, ninfa o divinidad de las fuentes y los ríos.
Traducciones

náyade

naiade

náyade

naïade

náyade

наяда

náyade

Náiade

náyade

Наяда

náyade

Naiad

náyade

ナーイアス

náyade

SFnaiad
Ejemplos ?
Esas huríes de excitantes formas en brazos de sultanes y guerreros; esas vírgenes de ojos de esmeralda, de túnica impalpable y níveo seno; esos nobles, al cinto la tizona y la pluma flotante en el chambergo; esas náyades de alas diamantinas...
¡Oh tú, Numen de las Náyades y Bacantes, cuyas manos son capaces de arrancar los corpulentos fresnos, nada cantaré que sea bajo, nada insignificante, nada mortal!
Su madera ablandada, y su leño en cuerpos convertido, en figura de cabezas las popas corvas se mutan, 550 en dedos acaban y en piernas nadando los remos y, lo que seno fuera, costado es, y la quilla, sujeta a la mitad de los navíos, de espina dorsal en uso se muta, los linos melenas suaves, las entenas brazos se hacen, azul, como lo fuera, su color es, y, las que antes temían, 555 esas ondas en sus juegos de doncellas fatigan estas Náyades marinas, y en los duros montes habiendo nacido el mullido estrecho frecuentan ni a ellas su origen las inmuta.
Las Náyades se aterran, y medrosas alrededor del venerando Río le piden las socorra en pena tanta, tierno las oye y con fervor divino al gran Jove aquesta prez dirige: «¡Oh, Padre eterno, a cuyo poderío los cielos obedecen y la tierra!, mirad de vuestro asiento este enemigo que atropella las leyes más sagradas, de vil codicia el hálito nocivo solamente lo mueve; el cruel sistema de exterminar al que odia sus caprichos es el deber que su razón conoce.
PAN, y vosotros, SILENOS, FAUNOS y alegres SÁTIROS, danzad en la alfombra de los umbrosos bosques, en tanto que las NEREIDAS, las Náyades, las bulliciosas ONDINAS y juguetonas NINFAS, esparciendo mil aromosas flores, embellecerán con sus cantos la soledad de los mares, las lagunas, las cascadas y los ríos, y agitarán la clara superficie de las fuentes en sus variados juegos." (Se ponen á danzar las musas, las ninfas, las náyades, etc.
El carro del sol difícil es de conducir; más ruégoos consideréis que las Náyades del Po dedicaron un epitafio honroso al mancebo temerario que había acometido la empresa de manejar esas riendas sagradas.
Las náyades ignoran, ignora también Ínaco mismo quién sea; mas ella a su padre sigue y sigue a sus hermanas y sufre que la toquen y a sus admiraciones se ofrece.
A un niño, de Mercurio y la divina Citereide nacido, las náyades nutrieron bajo las cavernas del Ida, del cual era la faz en la que su madre y padre 290 conocerse pudieran; su nombre también trajo de ellos.
Una ninfa lo honra, pero ni para las cacerías apta ni que los arcos doblar suela ni que competir en la carrera, y única de las náyades no conocida para la veloz Diana.
Había empezado, de su llegada el motivo, los encargos a referir de su esposa, y rápidos retornos de la enviada a prometer: 450 he aquí que llega, en gran aparato rica, Filomela, más rica en hermosura, cuales oír solemos que las náyades y las dríades por mitad avanzan de las espesuras si sólo les des a ellas adornos y semejantes aparatos.
Las náyades, de frutos y olorosa flor relleno, lo consagraron; y rica es la Buena Abundancia por mi cuerno.” Había dicho, y una ninfa, remangada al rito de Diana, una de sus ministras, derramados a ambas partes sus cabellos, 90 entró y trajo en ese muy rico cuerno todo un otoño, y las mesas –frutos felices– segundas.
Pues por las hierbas, mientras la nueva novia, cortejada por la multitud de las náyades, deambula, muere al recibir en el tobillo el diente de una serpiente.