musas

musas

('musas)
sustantivo femenino plural
artes relacionado con las humanidades y la poesía Su ideal era ocuparse del cultivo de las musas.
Ejemplos ?
Comencemos nuestro canto por las Musas Heliconíadas, que habitan la montaña grande y divina del Helicón. Con sus pies delicados danzan en torno a una fuente de violáceos reflejos y al altar del muy poderoso Cronión.
comencemos por las Musas que a Zeus padre con himnos alegran su inmenso corazón dentro del Olimpo, narrando al unísono el presente, el pasado y el futuro.
-¡Si éramos ocho o nueve! -¡Pero qué nueve, Teresa! Parecían ustedes un coro de Musas. -Usté siempre poniendo motes a todo el mundo.
Y cuando se dirige al tribunal, como un dios le propician con dulce respeto y él brilla en medio del vulgo. ¡Tan sagrado es el don de las Musas para los hombres!
Nos dicen que, semejantes a las abejas, vuelan aquí y allá por los jardines y vergeles de las musas, y que recogen y extraen de las fuentes de miel los versos que nos cantan.
Este mensaje a mi en primer lugar me dirigieron las diosas, las Musas Olímpicas, hijas de Zeus portador de la égida: "¡Pastores del campo, triste oprobio, vientres tan solo!
Bajo el dominio del Amor y de la pasión descubrió Apolo el arte de disparar el arco, la medicina y la adivinación, de manera que puede decirse que es el discípulo del Amor, como lo son las Musas en la música, Vulcano en el arte de forjar los metales, Minerva en el de tejer y Júpiter en el de gobernar a los dioses y los hombres.
Su señoría era gran devoto de las musas, y conozco de él un romance titulado Mi testamento, en el cual dice que és: hijo de un macho y de una hembra, de cristiano matrimonio, porque en mi tierra, á Dios gracias, no se la pone el demonio.
La memoria conserva con fa- cilidad las máximas expresadas en el lenguaje de las musas: Y si de mal castigo puede tu ojo derecho ser pretexto, sácale, que tal ojo es tu enemigo.
Esto cantaban las Musas que habitan las mansiones olímpicas, las nueve hijas nacidas del poderoso Zeus: Clío, Euterpe, Talía, Melpómene, Terpsícore, Erato, Polimnia, Urania y Calíope.
De las Musas y del flechador Apolo descienden los aedos y citaristas que hay sobre la tierra; y de Zeus, los reyes. ¡Dichoso aquel de quién se prendan las Musas!
Por lo demás, había el salón griego, lleno de mármoles: diosas, musas, ninfas y sátiros; el salón de los tiempos galantes, con cuadros del gran Watteau y de Chardin; dos, tres, cuatro, ¿cuántos salones?