Ejemplos ?
-No, no te dejaré, ángel mío, muramos juntos; le respondía Sebastián, y la apretaba contra su pecho. -Mira que el infiel me quiere para su querida.
En seguida, mientras que los Xibalbá miraban su lanzamiento de juego, la pelota se lanzó, se fue botando por todas partes en el suelo del juego de pelota. “¿Qué, pues?”, dijeron Maestro Mago, Brujito. “Queréis pues que muramos. ¿No habéis enviado que viniésemos aquí?
8 Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos ya muramos, del Señor somos. 9 Porque Cristo murió y volvió a la vida para eso, para ser Señor de muertos y vivos.
18 Todo el pueblo consideraba las voces, y las llamas, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba: y viéndolo el pueblo, temblaron, y pusiéronse de lejos. 19 Y dijeron á Moisés: Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos; mas no hable Dios con nosotros, porque no muramos.
3 Y regañó el pueblo con Moisés, y hablaron diciendo: ¡Ojalá que nosotros hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová! 4 Y ¿por qué hiciste venir la congregación de Jehová á este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias?
4 Y partieron del monte de Hor, camino del mar Bermejo, para rodear la tierra de Edom; y abatióse el ánimo del pueblo por el camino. 5 Y habló el pueblo contra Dios y Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto?
19 Entonces dijo todo el pueblo á Samuel: Ruega por tus siervos á Jehová tu Dios, que no muramos: porque á todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros.
¡Arrancadla de sus brazos! -No, no me soltéis, bien amado mío, muramos juntos; y se estrechaba con todas sus fuerzas al cuello de su amado.
Es separarme de ti llevarme a una muerte cierta: luz de mis ojos, el mundo sin ellos está en tinieblas: sin freno en esta pasión, te adoro, sultana bella, y si en decidirte tardas, morir sin ti será fuerza. CONDESA: ¡Ah no, muramos entrambos!
12 Y ella respondió: Vive Jehová Dios tuyo, que no tengo pan cocido; que solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una botija: y ahora cogía dos serojas, para entrarme y aderezarlo para mí y para mi hijo, y que lo comamos, y nos muramos.
Hijos sin madre, esposa sin marido, más y más nuestros lazos estrechemos, y del fiero destino embravecido los futuros asaltos esperemos: Hasta que, exhaustas del dolor las heces y abandonando este mortal desierto, al fin muramos los que tantas veces en los seres queridos hemos muerto.
14 Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto; 15 Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él. 16 Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.