mugriento

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mugriento, a

adj. Que está muy sucio llevaba un pantalón mugriento. mugroso
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

mugriento, -ta

 
adj. Lleno de mugre.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

mugriento, -ta

(mu'γɾjento, -ta)
abreviación
que está muy sucio un motor de autos mugriento
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

mugriento

, mugrienta
adjetivo
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

mugriento

filthy, dirty, greasy, grimy

mugriento

قَذِر

mugriento

špinavý

mugriento

beskidt

mugriento

dreckig

mugriento

likainen

mugriento

répugnant

mugriento

prljav

mugriento

不潔な

mugriento

불결한

mugriento

smerig

mugriento

skitten

mugriento

paskudny

mugriento

imundo

mugriento

smutsig

mugriento

สกปรก

mugriento

iğrenç

mugriento

bẩn thỉu

mugriento

污秽的

mugriento

ADJ (= sucio) → dirty, filthy; (= grasiento) → grimy, greasy
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Andrew Unterberger de Popdust calificó a la canción con tres de cinco estrellas y declaró que la canción «suena como una llamada a la era de electroclash, con mugrientos bajos, secciones de palabras habladas inexpresivas y letras al azar en alemán, lo que inevitablemente se convierte en otro aplastador de neo-discotecas».
El crítico de USA Today Steve Jones percibió un proceso de maduración de Jay-Z en el tema y comentó que «los elegantes puntos emblemáticos a los que se refiere distan mucho de los mugrientos panoramas de Marcy Projects que alguna vez describió en detalle, algo tal vez esperable del autodenominado "el nuevo Sinatra"».
Hoy todo ello ha quedado reducido a escombros, paredones desmoronados y cuatro libros mugrientos que, guardados en viejas arcas, siguen dejando testimonio de lo que esta institución y estos pueblos fueron en mejores edades.
El término punk se utilizó como título de una revista fundada en 1976 en Nueva York por John Holmstrom, Ged Dunn y Legs McNeil que deseaban una revista que hablara de todo lo que les gustaba: las reposiciones por televisión, beber cerveza, el sexo, las hamburguesas con queso, los cómics, las películas de serie B, y el rock n' roll que sonaba en los garitos más mugrientos de la ciudad: Velvet Underground, Stooges y New York Dolls, entre otros.
No acertaría a decir lo que era un carnaval en aquellos tiempos de gozo, en que buscábamos para las comparsas y sus disfraces los arreos de nuestros antepasados, los tricornios mugrientos que habían corrido la tuna, las casacas moradas que habían asistido al recibimiento de la Reina María Luisa, las chupas de raso bordadas con guirnaldillas de rositas, los enormes relojes competidores de los que sonaban en las torres, los guardapiés de tisú, las pelucas empolvadas, los mil objetos con que hoy comerciaría un anticuario y que nosotros aderezábamos de pintoresca manera, sin otro consejo que el capricho de nuestra desenfrenada fantasía, ni más fin que divertirnos todos, viéndonos los unos a los otros por las calles en una broma continua.
El hambre, la miseria, espectros repugnantes que siguen nuestros pasos prontos a lanzarse cual asqueroso reptil sobre el incauto e imprevisor viajero de la vida, para extrujarlo entre sus descarnados y mugrientos brazos y no soltarlo jamás...
Allí, entre grupos de chiquillos mugrientos, y sorteando las cuerdas empavesadas de ropa puesta a secar, llegamos a nuestro paradero, la puerta del número 45, guarnecida de una pequeña placa de bronce que ostentaba el nombre de «Rance».
Y, en efecto, tan tranquilo fui, que al regresar, ni me cercioré de si estaba allí la cantidad, los fajos de billetes verdosos, mugrientos, sobados, tan gratos, sin embargo, a la vista.
La mona vieja del decenio, que vistió durante diez años el manto del despotismo, se ha calado coquetamente el gorro frigio a lo rojo y se ha puesto a bailar y cantar la Marsellesa al son de los pitos que le tocan los mugrientos muñecos del decenio...
De hecho, la mayor parte del tiempo -en el gimnasio, en sus juegos- van desnudos y mugrientos, porque raramente se les permite bañarse.
Entre su Parentela se puede encontrar cualquier raza y nacionalidad del mundo, aunque la mayoría de estas almas perdidas tienen orígenes tan mugrientos o al menos, combativos.
Pero el puesto de honor entre los mugrientos lo tiene Enrique IV de Francia: no solamente no se lavaba nunca sino que además ni siquiera tenía por costumbre perfumarse.