mu

mu

(Voz onomatopéyica.)
1. interj. Mugido del toro y de la vaca.
2. no decir ni mu No decir nada, permanecer en completo silencio cuando le recriminó su conducta no dijoni mu .
Traducciones

mu

mu

mu

MU

mu

mu

mu

mu

mu

مو

mu

mu

mu

MU

mu

mu

MU

mu

A. SM no decir ni munot to say a word
B. SF ¡achanta la mu! (Méx) → shut your face!
Ejemplos ?
-Por qué querría usté que fuera; porque al llegar se encontró con que por estar mu ocupaos y ocupáas no fueron a recibirla los del cuerpo de alabarderos ni las señoras de las cofradías, y..., naturalmente, la pobretica se ofendió y le gorvió la caera a la tierra de las purmonías furminantes y se vino otra vez a la de los boquerones algunas veces baratos.
-Pos de un mo mu sencillo, que cuando el de Pujerra quemó el último cartucho salió de pies que volaba, y el del Altozano, que no se había movío de su lugar tan siquiera, se guardó la pistola y encomenzó a barajar de nuevo tan tranquilo, como si le acabaran de tirar en lugar de seis cañonazos otros tantos polvorones.
Como que jasta pa mí tiée sus salías esa mala siquirillera; como que la otra tarde me dijo la mu señora de bien que tenía ganas de saber cómo roía yo los coscorrones.
Se echó a reir y me dijo que yo lo que tenía no era más que música en mitá de la campanilla y que ya me guardarla yo mu bien de arrimarme al gachó que a ella le gusta, y que si me arrimo que no lo jaga sin llevarme un pararrayos siquiera.
-Pos que se los coma con papas, que a mí con lo que gana mí Joselillo me sobrará cuando me case jasta pa peinesillos de carey. -Pos mira tú que el otro estaba más emperrao que Chaquetón en saber si es que tú tiées el sueño mu pesao.
-¡Güenas tardes, caballeros! -Mu güenas. -Mu güenas y bien venío. -¿Es éste el lagarillo del señor Pepe el Colorao? -Pa lo que su mercé guste mandá, yo soy el señor Pepe el Colorao.
-Qué ha de ser quéa, comadre. Yo soy mu formal, que pa formal me echó a mí mi madre al mundo. -A usté lo echó su madre al mundo pa que si le dan a usté un zamarreón mos enterremos en bellotas; pa eso lo echó a usté su madre al mundo; pa eso y pa pendón y pa lo que no quiero dicir por no dicir más verdaes.
-No, señó, pero es que a la Rafaelilla anda jaciéndole la ronsa, al mismo tiempo que él, Antoñico el Galafate, y como el Galafate tiée parneses, como usté sabe mu requetebién, y va siempre la mar de bien jateao, pos lo que pasa, a la muchacha la traen frita los suyos, aconsejándole que se deje de Cayetano y que le jaga cara al Antonio, al que mala puñalaica le den por el mal ange que tiene.
U: «Ese es de los que se entableran en el último tercio y no hay quien haga con él naíta de lucimiento». U bien: «Esta prójima se trae mu malitas intenciones y me va a da una corná que me va a dejar lisiao».
Pos de un mo mu sensillo: como yo sabía eso del Tomatera, pos antes de venir aquí me fui en busca suya, y me lo trompezé en ca der Cotufas y mos fuimos solitos a la Escollera, y ya en la Escollera le pedí por Dios y por su Santísima Madre que puesto que su hija de usté no le tiée voluntad y no es usté, cuando ella se case, el que tiée que oírlo espertorar por las mañanas, pos le peí que me dejara libre el campo, eso es....
-Y tan chavalete como es, y lo peorcito de este mal chapú es que la indina tenía un peazo e razón cuando dicía que es más bonito que el sol y más salao que las pesetas, y que no es mu vivo el mocito, camará, como que en cuantito me filó, salió de estampía y se me perdió de vista más pronto que un tiro; camará, que me río yo, desde que lo ví correr, de toítas las bicicletas.
Pos Rosarito, al ver salir al otro de estampía, rompió el trapo a reír como si fuese de aquel mó a ganar un salario, y yo me pegué a la ventana, y ná, hombre, ná, que la mu alma mía no me ha dejao venir jasta que ha conseguio que le prometa que no he de meterme en naíta en contra de sus quereles.