Ejemplos ?
De lo que había visto y oído extraje la conclusión de que el artista, movido por algún inexplicable capricho del destino, o presa quizá de un acceso de pasión tan entusiasta como fantástico, se había unido a una persona por completo inferior a él, y que no había tardado en sucumbir a la consecuencia natural, o sea a la más viva repugnancia.
Si quieres aclarar las ambigüedades de las palabras, enséñanos que n0 es feliz aquél que el vulgar así lo llama, aquél en quien se ha acaudalado el dinero, sino aquél quien tiene todo su bien en el ánima, el hombre correcto y elevado y estudioso de las cosas mudables, aquél que no ve a nadie con quien quisiere ser cambiado, quien aprecia al hombre solamente por su humanidad, quien sigue el magisterio de la naturaleza, ordenándose por sus leyes, quien vive tal como prescribe ella, quien tiene los bienes no destruibles por ninguna violencia, quien cambia en bienes los males, firme en su juicio, inconcuso, intrépido, quien es movido por alguna fuerza...
Por tanto, cuando obra según la razón, actúa en virtud de un impulso propio y de acuerdo con su naturaleza, en lo cual consiste precisamente la libertad; pero cuando peca, obra al margen de la razón, y actúa entonces lo mismo que si fuese movido por otro y estuviese sometido al domimo ajeno; y por esto, el que comete el pecado es siervo del pecado»(4).
La mujer ve aquella agua; pero no ve, a tal extremo la ciegan la sorpresa y el júbilo, que al par suyo, y movido por iguales impulsos que ella, se dirige al cacharro un mastín enorme, con el pelo de punta, la boca abierta, la baba colgando y los ojos relampagueantes de codicia.
Teucro acudió corriendo, movido por el deseo de quitarle la armadura; pero Héctor le tiró una reluciente lanza; y violo aquél y hurtó el cuerpo, y la broncínea punta se clavó en el pecho de Anfímaco, hijo de Ctéato Actorión, que acababa de entrar en combate.
Él azotará a los persas y britanos con el hambre cruel, la peste y la guerra, que hace verter tantas lágrimas, apartando sus estragos, movido por nuestras preces, del pueblo romano y su príncipe César .
Porque si el platónico Porfirio no quiso seguir la opinión de los suyos acerca de estas revoluciones, idas y venidas alternativas de las almas sin cesar un momento, ya fuese movido por su propia vanidad, ya lo fuese por tener algún respeto a los tiempos cristianos, y quiso mejor decir (según insinúo en el libro X) que el alma fue entregada mundo para que conociese los males, y librada y purificada de ellos, cuando volviese al Padre, no padeciese ya semejantes mutaciones en su estado, ¿cuánto más debemos nosotros abominar y huir de ésta falsedad contraria a la fe cristiana?
Fue uno de éstos el que, movido por un extremado fanatismo, arrojó a la bahía la piedra de ángulos extraños con su estuche metálico de singulares adornos, hallada en el chapitel de la iglesia, en el negro chapitel sin ventanas ni aberturas, y no en la torre, como afirma el diario.
e aprieto en que tenían a los cristianos, que era en término de matar al Marqués Pizarro que los gobernaba, e a los demás vasallos de S. M. vecinos conquistadores que con él estaban, con la gran guerra que les daban; y cómo, movido por servir a S. M.
Lejos de ser válido, resulta dudoso erigir separaciones tajantes entre el pensamiento realista y el utópico, perseguir un lugar que no existe y aspirar a un Estado óptimo. Campanella, movido por la utopía, también escribe sobre la óptima república.
Nadie podrá ni siquiera insinuar que México, en este conflicto, no fue movido por el principio de la amistad, claramente manifiesta en la hospitalidad que brinda, sigue y seguirá brindando a los guatemaltecos residentes en nuestra patria, yen la afirmación hecha de estar dispuestos a examinar las proposiciones constructivas que se le hicieren para la terminación del incidente, y en la propuesta al gobierno de Guatemala de resolver por medio del Derecho las dificultades surgidas.
Pero esta resistencia es la que despierta todas las fuerzas del hombre y le lleva a enderezar su inclinación a la pereza y, movido por el ansia de honores, poder o bienes, trata de lograr una posición entre sus congéneres, que no puede soportar pero de los que tampoco puede prescindir.