mosquete

mosquete

(Del ital. moschetto, flecha lanzada por una ballesta.)
s. m. MILITAR Antigua arma de fuego portátil, que se disparaba apoyándola sobre una horquilla clavada en la tierra.

mosquete

 
m. mil. Arma de fuego antigua, más pesada y de mayor calibre que el fusil.

mosquete

(mos'kete)
sustantivo masculino
arma de fuego larga de mucho calibre que se cargaba por la boca Los mosquetes se disparaban apoyándolos sobre una horquilla.
Traducciones

mosquete

mousquet

mosquete

musket

mosquete

moschetto

mosquete

Muskete

mosquete

musket

mosquete

mosquete

mosquete

Muszkiet

mosquete

Мускет

mosquete

Mušketa

mosquete

musket

mosquete

Musketti

mosquete

מוסקט

mosquete

Musköt

mosquete

SMmusket
Ejemplos ?
Unos el bronce en cóncavas porciones moldean licuefacto por el fuego; otros del hierro extraen los corazones dejando abierto un lado y otro ciego: hacen bombarda así, mosquete innoble, o bien simple cañón, o cañón doble.
Algunas necedades se apuntan en este breve discurso, como por él se verá –porque todo sería intentar lo imposible, siendo, como es, tal y tanta su diversidad, calidades y muchedumbre -, de las que el hombre debe huir como el navegante del peñasco o bajío que le amenaza, y son las siguientes: El ocupar uno lugar donde le pueden decir que se quite, necedad a perfil. El competir con persona poderosa el que no lo es, necedad a prueba de mosquete.
Los cuervos, más prolijos que útiles, graznan por todo el distrito de la isla; su mantenimiento ordinario es de carnes de perros silvestres y de la que los bucaniers desechan de las bestias que desuellan; oyendo estas casi perennes aves algún tiro de escopeta o mosquete, se juntan cuantos pueden y graznan fuertemente, pareciéndose en todo a los de nuestras regiones.
Lo otro, (que) se mejora en muchos grados el puerto por la bondad que manifiesta en aquel paraje para el surgidero de las embarcaciones, afianzándose en él no tan solamente, debajo del abrigo de la artillería y del mosquete...
A la fragua, soldado, pues, destina tus armas otra vez, incluso espada, y arcabuz o mosquete al hombro echa, si quieres ver tu paga satisfecha.
Halláronse en la isla ochocientas libras de pólvora, doscientas y cincuenta libras de balas de mosquete y otras municiones de guerra.
Y su nombre no había de ser boticario, sino armeros, ni sus tiendas no se habían de llamar boticas, sino armerías de los doctores, donde el médico toma la daga de los lamedores, el montante de los jarabes y el mosquete de la purga maldita, demasiada, recetada a mala sazón y sin tiempo.
También se encontraba allí un viejo caballero, cuyo nombre no daremos por ser un mynheer demasiado rico para que lo mencionemos a la ligera, quien en la batalla de Whiteplains, siendo un excelente maestro de esgrima, paró una bala de mosquete con un espadín: la oyó silbar contra la hoja y pasó por la empuñadura, en prueba de lo cual estaba dispuesto a mostrar aquella arma blanca, cuya taza estaba ligeramente encorvada.
Lo otro, que de mudarse esta ciudad al paraje referido, distante de ésta (en ) dos tiros de mosquete, por su corta distancia se facilita por el río en balzas la conduc(c)ión de los materiales para la re(e)dificación y los vecinos que desbarataren sus casas hallen el alivio de aprovecharlos.
Pero lo mas famoso fue quando al pasar muestra la Compañía de Leyva delante del Emperador, tomó este un mosquete, y mandó al Veedor ó Comisario pusiese en la relacion: Cárlos de Gante, Soldado de la Compañía del Señor Antonio de Leyva; en cuyo único caso se vió que adquirió mas gloria un Capitán con solo un recluta, que quantos celebra la fama con sus exércitos y poder.
No eran los piratas más de treinta personas, pero viendo a su esforzado capitán oponerse con valor, acometieron a la tropa disparando cada uno su mosquete con tal destreza que cada tiro derribó a un hombre, continuando la refriega una hora; el resto de españoles huyeron porque su intento no era matarlos sino aprisionarlos, y esta confianza dio la ventaja a los piratas que despojaron y tomaron cuanto pudieron de los que habían quedado muertos y a los que del todo no lo estaban les acabaron de despenar y quitar las congojas de la muerte.
Las armas de fuego distaban tres siglos del fusil de aguja y eran más bien un estorbo para el soldado, que no podía utilizar el mosquete o arcabuz si no iba provisto de eslabón, pedernal y yesca para encender la mecha.