mortaja

(redireccionado de mortajas)
También se encuentra en: Sinónimos.

mortaja

(Del lat. mortualia, vestidos de luto.)
1. s. f. Prenda en que se envuelve un cadáver para enterrarlo. sudario
2. Amér. Central y Merid. Hoja de papel con que se lía el tabaco de los cigarrillos.
3. mortaja de esparto Esterilla de palma para dormir. petate

mortaja

(Del fr. ant. mortaige, sudario.)
s. f. MECÁNICA Corte o concavidad hecha en una pieza para encajar otra. muesca, entalladura

mortaja

  (del l. mortualiar, vestido de luto)
f. Vestidura con que se envuelve el cadáver.
(Amér. Merid) fig.Hoja de papel con que se lía el tabaco del cigarrillo.

mortaja

 
Muesca (concavidad).
Sinónimos

mortaja

sustantivo femenino

mortaja:

vestiduralienzo, sudario, sábana,
Traducciones

mortaja

shroud, mortise

mortaja

كفن

mortaja

Całun

mortaja

SF
1. [de muerto] → shroud
2. (Téc) → mortise
3. (LAm) (= papel) → cigarette paper
Ejemplos ?
Esta fue la de salir sin ser sentido, en el 29, del convento de Santo Domingo hasta el de San Francisco, situado en rumbo opuesto y en la parte de la ciudad que dominaban las fuerzas de Calderón: marchó con un piquete de infantería y un canon, y sirviéndose de doce escalas, que llevó a prevención, saltó las tapias, y posesionado del edificio, vistió de mortajas a los soldados para que se creyera que eran religiosos del convento, e hizo llamar a misa, por ser día festivo, lo que trajo a mucha gente y a varios de los principales vecinos.
Otro arqueólogo apellidado De la Serna nos menciona que en el siglo XVII al Este del Valle de Toluca "se averiguo haber amortajado a algunos con ropas nuevas y ponerles entre las mortajas y debajo de los brazos comida y tortillas y jarros con agua y los instrumentos de trabajar.
Termina diciendo que sus hijos vestirán coronas de oro y morirán con mortajas de oro y que otra reina más joven y bella que Cersei le quitará su lugar.
Después de la Tahará se viste al difunto con los Tajrijim (mortajas blancas) y, para un hombre, se coloca sobre los tajrijim el Talit (manto de oraciones) que usó en vida.
Las mortajas señalan la igualdad absoluta que existe entre todos los seres humanos en el momento de la muerte. La ley judía prohíbe los entierros en mausoleos y las cremaciones.
Este maderaje se colocaba encima de la sobrequilla: para empezar esta carlinga se colocaban dos varengas o sobreplanes correspondientes a los dos baos de la primera cubierta, destinados a la formación de la fogonadura del palo mayor; se acercaban igualmente estos dos sobreplanes: se colocaban después para formar el cofre de dos piezas llamadas cacholas, distantes entre sí el diámetro mayor del palo, y debían endentar una pulgada dentro de los sobreplanes, en los que para tal fina se debían haber practicado mortajas.
Hikikomori de Jacob Amo, El dios de palo de Irene Golden, Yo robé «Las meninas» de Pedro Catalán, Natasha de Carlos Martín Sañudo, Vanessa Sobrado, aprendiz de filóloga de Alberto de Casso, Mi mamá me mima de Yolanda García Serrano, Artículo 153 de Aurora Mateos, Palabras de Carlos Carbajosa, De tangos y boleros de Santiago Martín Bermúdez, La mujer de Lot de Miguel Murillo, Viejo, loco, traidor de Amelia Die Goyanes, Ayer de Rafael Herrero, Cuánta vida en una de José Aurelio Martín Rodríguez, Furia oriental de José Alberto Maestro, Anuncios vitales de Manuel Villa-Mabela, Último minuto de Rocío Bello, Café de Carlos García Ruiz, Con mis muertos de Alfonso Plou, Veinte primaveras de versos y mortajas de Ángel Miguel Nieto...
En el caso de una persona de alto rango como el rey, a los muertos se les envolvía en mortajas especiales (Takapau) de fibra de mahute o una gran capa nua para envolver el cuerpo del difunto.
Si el caso no permite dar este atrincheramiento la solidez de que es susceptible, no se hace más que amontonar los árboles; pero cuando hay lugar se ponen primero grandes troncos o vigas tendidos a lo largo, se hacen en ellos mortajas a muescas muy inmediatas y se colocan allí los árboles atándolos uno a otro con ramas flexibles o cuerdas sujetas a estacas, bien metidas y firmes en la tierra; o si la abatida no es de mucha extensión, con ramas retorcidas o cadenas de hierro.
Ancestros de Luis de Borbón y Farnesio Los Borbones en España: Cunas, bodas y mortajas, José Luis Vila-San-Juan, 1998, Plaza & Janés.
En estos puntos de reunión de los listones derechos y horizontales pone mucho cuidado el operario de no dejar vacíos, porque se abrigan en ellos los insectos y son depósitos de sus huevos y la perfección de los bastidores consiste principalmente en que las mortajas ajusten bien.
de gruesa después de bien despojada de su albura. Estos listones enlazarán unos en otros mediante mortajas de seis líneas de profundidad y 2,5 cm.