moralmente

moralmente

1. adv. Según la moral.
2. Según la propia conciencia, en espíritu yo, moralmente, estoy de acuerdo, pero no quiero decirlo públicamente.
Traducciones

moralmente

morally

moralmente

moralmente

moralmente

ADVmorally
me sentía moralmente obligadoI felt morally obliged
moralmente no está bienmorally speaking, it's no good
Ejemplos ?
Y digo que era moralmente incorrecto si alguno de los contribuyentes tiene favores especiales para las contribuciones que hayan realizado .
Yo creo que moralmente también pudiéramos decir: “No vamos a pagar lo que Batista recibió prestado.” ¡Ah!, eso es muy moral, ¿por qué no se plantea?
Un país en que el gobierno se corrompe, en que sólo por excepción se encuentra una municipalidad que sirva con honradez al fin de su instituto, es un país cuya masa social está moralmente enferma o es un país cuya moral pública se halla en quiebra.
El cambio de rumbo recién se operaría por disposición constitucional, pero como las leyes no modifican jamás los sentimientos sinceros ni pueden tampoco acallar las voces de la sangre, resulta que no obstante el precepto, para los hombres bien nacidos – por lo menos – sigue rigiendo moralmente el viejo y natural concepto fraternalista.
Toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa, moralmente condenable, socialmente injusta y peligrosa y debe rechazarse, junto con las teorías que tratan de determinar la existencia de razas humanas separadas; 8.
Rodríguez, encontró, sin haberla buscado, dentro de un legajo “de papeles de escasa importancia” del Archivo Varela que se custodia en el “GENERAL DE LA NACIÓN ARGENTINA” el original de la carta anónima aludida por aquél y no presentada a la justicia cual correspondía, ni requerida por ésta como, dada la omisión, legal y moralmente era de su deber… ¿Y qué puede comprobarse?
En tanto que los Estados sigan gastando todas sus energías en sus vanas y violentas ansias expansivas, constriñendo sin cesar el lento esfuerzo de la formación interior de la manera de pensar de sus ciudadanos, privándoles de todo apoyo en este sentido, nada hay que esperar en lo moral; porque es necesaria una larga preparación interior de cada comunidad para la educación de sus ciudadanos; pero todo lo bueno que no está empapado de un sentir moralmente bueno es más que pura hojarasca y lentejuela miserable.
Yo estoy diciendo que, que no era correcto, pero no es ilegal, ya que no es una cuestión de si era legal o ilegal, eso no es suficiente. La pregunta es, ¿es moralmente incorrecto ?
Y ahora, que no tenemos prejuicios ni complejos —porque somos libres, y tratamos con quien queramos y discutimos con quien queramos y le vendemos a quien queramos—, como ahora no tenemos complejos, pues si los ingleses nos quieren comprar mucha azúcar, le vendemos mucha azúcar también a los ingleses; y si nos quieren pagar un buen precio, pues mejor todavía que nos paguen un buen precio; y si nos quieren vender barcos mercantes para hacer una Marina Mercante, magnífico, que nos vendan barcos mercantes (APLAUSOS). Moralmente es una victoria de la Revolución y del pueblo de Cuba este aumento del ciento por ciento de los salarios.
Esta equiparación de salarios con los salarios más altos que pague cualquier industria es una victoria revolucionaria y una victoria del pueblo (APLAUSOS). Moralmente las casas que vamos a construir a los campesinos con ese cuarto de millón de pesos serán también una victoria del pueblo; y moralmente, si logramos una satisfacción del pueblo inglés, o no del pueblo, del gobierno —porque en Inglaterra muchos hombres nos defendieron y es justo consignarlo, y el problema no era con el pueblo de Inglaterra, sino con el gobierno de Inglaterra—, será también una victoria.
Además los once meses transcurridos desde el disparate de Munich hasta la invasión de Polonia, el día 1o. del actual, dieron tiempo a los aliados para prepararse militarmente en las formas adecuadas: material y moralmente.
Es más: si el Estado español fuera el que se hallara enfermo por errores de esto que se ha llamado política, entonces probablemente no tendríamos por qué considerarnos obligados moralmente a seguir en la vida pública.