monstruoso

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También se encuentra en: Sinónimos.

monstruoso, a

(Del lat. monstruosus.)
1. adj. Que es anormal o deforme la leyenda habla de un ser monstruoso que habita en la cueva. normal
2. Que es muy grande o extraordinario han inaugurado un monstruoso centro comercial. enorme, colosal
3. Que es muy cruel o perverso su monstruosa mente maquinó terribles torturas. abominable
4. Que es muy feo no pagaría ni un duro por ese cuadro tan monstruoso. horroroso
5. Que causa molestia es monstruoso tener que levantarse a las cinco. fastidioso

monstruoso, -sa

 
adj. Contrario al orden natural.
Excesivamente grande, extraordinario.
Enormemente vituperable o execrable.

monstruoso, -sa

(mons'tɾuoso, -sa)
abreviación
1. normal que es anormal o deforme animal monstruoso
2. que es muy grande edificio monstruoso
3. que es moralmente despreciable acción monstruosa

monstruoso, -sa

(mons'tɾwoso, -sa)
abreviación
1. que está relacionado en sus características con los monstruos un animal monstruoso
2. que es muy feo aspecto monstruoso
3. que tiene un tamaño muy grande cantidades monstruosas de gente
4. que es reprochable por su comportamiento antimoral Las guerras entre pueblos son monstruosas.
Traducciones

monstruoso

immane, mostro, mostruoso

monstruoso

monstrueux

monstruoso

monstruoso

monstruoso

وحشية

monstruoso

monstrózní

monstruoso

מפלצתי

monstruoso

괴물

monstruoso

monstruösa

monstruoso

ADJ
1. (= terrible) → monstrous
es monstruoso queit is monstrous that ...
2. (= horrible) → monstrous, hideous; (= deforme) → freak antes de s
3. (= enorme) → monstrous, huge
Ejemplos ?
También de Gea y Urano nacieron otros tres hijos enormes y violentos cuyo nombre no debe pronunciarse: Coto, Briareo y Giges, monstruosos engendros.
En la distancia vislumbré algo horrible, morados vampiros monstruosos venían hacia donde yo estaba, pues sintiéndome paralizado, no pude huir.
La razón que se da de los monstruosos partos humanos que acaecen entre nosotros, esa misma puede darse de algunas gentes monstruosas.
Mis plumas, estas hermosas plumas con que tantas veces he hecho el abanico, van a ser arrancadas, una a una, y esparcidas al viento como las cenizas de los más monstruosos criminales.
Nuestros dos principales atletas no eyacularon, mas pronto se apoderaron de Rosette y de Colomba y las enfilaron como los galgos y entre los muslos, de la misma manera que acababan de hacer con Mimí y Gitón, ordenando a estas encantado ras niñas que meneasen con sus lindas manos, según las instrucciones recibidas, los monstruosos extremos de las vergas que sobresalían de sus vientres; y mientras tanto, los libertinos manoseaban tranquilamente los orificios de los culos frescos y deliciosos de sus pequeños goces.
Te salvé, como saben todos los griegos que se embarcaron contigo en la nave Argos, cuando guiaste los toros uncidos al yugo, que aspiraban llamas, para sembrar el mortifero campo; y después que maté al vigilante dragón que guardaba el vellocino de oro envuelto en sus monstruosos pliegues, viste por mi la luz saludable.
Uno de ellos, acabó por decir: «¿Qué merece un galán de encrucijada, como este, que sólo vive del adulterio? En expiación de sus monstruosos himeneos, sea muerto como merece.
Los más monstruosos instrumentos no la asustaban, hasta los prefería, y la continuación de estas memorias nos la presentará tal vez combatiendo valerosamente bajo las banderas de Sodoma como el más intrépido de los bribones.
Y el vengador, para no caer en manos de los siervos de su rival, que acudían presurosos a auxiliarle, espada en mano, hundiose la suya profundamente en la garganta. Estos eran los reveses presagiados por los monstruosos prodigios.
II A CÉSAR AUGUSTO Ya el padre de los dioses envió a la tierra bastante nieve y asolador granizo, y su encendida diestra, vibrando el rayo contra los sagrados templos, llenó de espanto a Roma y puso terror en el orbe de que volviese el funesto siglo de Pirra con sus monstruosos portentos; cuando Proteo condujo sus rebaños a las cimas de los montes, los peces quedaron suspendidos de las copas de los olmos, donde antes se recogían las palomas, y los tímidos gamos nadaron sobre el mar extendido por la campiña.
El sol hallábase en el ocaso, y como yo lo llevaba de frente, me hería y casi me cegaba, de suerte que para esquivarle érame forzoso contemplar las mudas ondas del Tixul, aun cuando me daba vértigo aquel misterio de los caimanes para no dejar fuera del agua más que los ojos monstruosos, ojos sin párpados, que unas veces giran en todos sentidos y otras se fijan con una mirada estacionaria...
Asimismo animales y árboles, y aun los mismos monstruos que nacen fuera del curso ordinario, aunque son entre sí diferentes, y de algunos de ellos se dice que los hubo una sola vez; sin embargo, en cuanto generalmente son seres raros y monstruosos, también fueron y los habrá; pues no es cosa reciente y nueva que nazca un monstruo debajo del sol.