monseñor

monseñor

(Del fr. monseigneur, mi señor.)
1. s. m. RELIGIÓN Título honorífico que concede el papa a determinados eclesiásticos.
2. HISTORIA Tratamiento honorífico que se daba a personajes de alta dignidad en algunos países.

monseñor

 
m. rel. Título de honor que se da en Italia y España a los prelados y eclesiásticos de dignidad.
Traducciones

monseñor

Mons., monsignore

monseñor

Monsignore

monseñor

Монсеньор

monseñor

monseigneur

monseñor

Monsenhor

monseñor

Σεβασμιότατος

monseñor

מונסיניור

monseñor

SMmonsignor
Ejemplos ?
Esto tiene relación con la historia del corazón humano, a lo que nos dedicamos de una manera particular. —Monseñor —contestó la Duelos—, ni mi hermana ni yo tuvimos nunca la menor noticia de esa mujer.
La Bula Pontificia de 1° de Setiembre de 1.954 creó la Administración Apostólica de El Oro, haciéndose cargo Monseñor Silvio Luis Haro Alvear, de la nueva Prelatura Nullios el 18 de Diciembre del mismo año.
El siguiente Administrador Apostólico Monseñor Vicente A. Maya fué luego ascendido a la elevada dignidad de Obispo, cuya consagración tuvo lugar el 2 de Febrero de 1.964.
Al expirar el año, llegó la nave al puerto de Montevideo, desembarcando Monseñor Muzzi y sus acompañantes, de los que hacía parte el conde Mastai Ferreti.
Fueron los calvinistas los que la redujeron a este estado. La habían enterrado con mala intención bajo el trono episcopal de monseñor.
En la vida del venerable limeño Francisco del Castillo (publicada en 1863 por monseñor García Sanz) leemos que este temblor fue también sentido en Lima, aunque disminuido en violencia y duración.
—Sí, monseñor —contestó la Duclos—, se me ha prevenido que no olvide ningún detalle y que mencione los más mínimos pormenores siempre que puedan servir para arrojar luz sobre los caracteres o la clase social.
Me molesta verte en este estado; ensaya otra cosa, hazte joder. —Monseñor —dijo la Martaine—, me siento en condiciones de satisfaceros, y si su grandeza quisiera...
El buen hombre coge algunos pedazos con su mano, los hunde en el coño abierto de su dulcinea, los revuelve una y otra vez y se los come sólo cuando se encuentran completamente impregnados de las sales que la vagina le proporciona. —He aquí una manera de almorzar completamente nueva —dijo el obispo. —Y que no os gustaría, ¿verdad, monseñor? —dijo la Duelos.
En la esquina de Miracielos hubo una breve oscilación; los portadores de las andas se detuvieron; Monseñor el Arzobispo, alzó los ojos hacia la Cruz; la Cruz de Dios, al pasar bajo el limonero, entre sus gajos se enredó.
Por esto, como en cierta ocasión un litigante preguntase si el señor magistrado tenía algún amigo que le pudiera recomendar, le contestaron que en efecto, que Rousseau tenía unos amigos a los que hacía mucho caso, y que eran, entre otros, monseñor Doblón, maese Ducado e, incluso, don Escudo; que era necesario hacer actuar a varios a la vez y con ello se podía estar seguro de ser fervorosamente atendido.
Carta al Cardenal Fresno sobre el Acuerdo Nacional :S.E. Monseñor :Juan Francisco Fresno Larraín :Presente. :Eminentísimo señor Cardenal: En la reunión a que lo acompañamos el 22 de julio pasado en Calera de Tango, los que a ella asistieron nos comisionaron para recopilar antecedentes sobre lo que las distintas corrientes políticas han venido avanzando en la búsqueda de una concertación nacional y, también, para preparar con tales antecedentes y consultas a cada uno de los participantes en esa reunión un documento con los acuerdos políticos, económicos y sociales que constituyen la base de un amplio consenso de la civilidad de nuestra patria.