monje

(redireccionado de monjes)
También se encuentra en: Sinónimos.

monje

(Del occitano ant. monge < lat. vulgar monicus < bajo lat. monachus < gr. monakhos, solitario.)
1. s. m. RELIGIÓN Religioso de alguna orden eclesiástica que está sujeto a una regla común y vive en un monasterio.
2. Solitario o anacoreta.
3. ZOOLOGÍA Carbonero común, ave paseriforme que se alimenta de insectos y frutos.

monje

 
m. Solitario o anacoreta.
catol. Religioso de una orden monacal, que vive en un monasterio y observa vida de comunidad.

monje

('monxe)
sustantivo masculino
religioso de una orden que vive en un monasterio, y que lleva una vida retirada dedicada al trabajo y la oración monje trapense
Sinónimos

monje

sustantivo masculino
2 fraile*, religioso*, cenobita.
Fraile y religioso son hoy las denominaciones corrientes; monje se siente generalmente como voz escogida. Cenobita se aplica a los antiguos religiosos que vivieron en comunidad.

monje:

hermanoreligioso, ermitaño, eremita, cenobita, fraile, anacoreta,
Traducciones

monje

monk

monje

Mönch

monje

moine

monje

mnich

monje

munk

monje

munkki

monje

redovnik

monje

修道士

monje

수도승

monje

monnik

monje

munk

monje

mnich

monje

monge

monje

munk

monje

พระ

monje

keşiş

monje

thầy tu

monje

和尚

monje

和尚

monje

SM
1. (Rel) → monk
2. (Caribe) (= dinero) → five-peso note
Ejemplos ?
—Y tienen razón, y el Rey se la da. —Por esa muestra de su Real benignidad, de los vecinos se aumenta la osadía, y de los monjes el trabajo y la impaciencia.
Y el médico, que sabiendo cuánto aborrecía el conde a los de su profesión, no se atrevía a entrar sino cuando se amodorraba el enfermo, se precipitó llamando a los monjes que velaban.
Vienen delante don Pedro de Alarcón, Iván de Vargas, su hija Inés, los escribanos, los corchetes y los guardias; y detrás, monjes, hidalgos, mozas, chicos y canalla.
Claro es que el escondrijo había de ser en los montes. De noche, portearían los mismos monjes a un lugar convenido los sacos, y los iría transportando después Ramón.
Un médico moro al que perdonaron la vida —porque según se murmuraba en el Santo Oficio, era hereje y sospechoso de practicar la brujería—, la embalsamó, y el cuerpo de la Reina todavía descansaba en su ataúd, en la capilla de mármol negro del Palacio, tal como los monjes la habían dejado un tempestuoso día de marzo, doce años atrás.
Con esta desigual norma sufrieron agravios las mujeres desde antiguo; y éstos que hasta hoy se consintieron los quiero ahora mostrar como averiguo.» Los monjes con Reinaldo convinieron que fue injusto y fue necio el hombre antiguo, que tal ley consintió torpe y horrenda; y hace el rey mal, pues puede y no la enmienda.
Todos en el pueblo ignoran quien, en edades lejanas, construyó las negras torres ni la pobre ermita blanca; mas cuentan que en viejos días, cuando en las regias estancias del castillo, a media noche, los caballeros y damas entre los brindis reían o el necio juglar cantaba, allá, en la oscura capilla de la otra cumbre, las santas oraciones y los himnos de humildes monjes sonaban.
Y los monjes enseñaban a los contadísimos viajeros que aportaban por allí una vez cada cincuenta años, ciertos trazos que, al pie del crucifijo titular, figuraban groseramente un cáliz.
Esto es por lo que atañe al buen patriota, que en cuanto al extranjero, los derechos de tal bizarro acota, do encuentra al ciudadano don dinero; mucho entonces de fe y de patriotismo, y al punto que lo atrapa, oro y patriota caen en un abismo donde, por Dios, que no darán con ellos los mismísimos monjes de la Trapa con oración, conjuro, ni exorcismo.
En 3 de abril de 1493, de vuelta del descubrimiento, entra Colón en Barcelona, donde se hallaba el rey don Fernando, y en esta ciudad fueron bautizados los primeros seis indios, y del monasterio de Montserrate se destinaron doce monjes sacerdotes catalanes con fray Bernardo Boil, con título de patriarca de las Indias y legado a Lacere.
Sólo en la isla española el patriarca Boil derribó más de 160 mil ídolos, fundó las primeras iglesias, constituyó los primeros obispados, y cinco de sus monjes, y fray Julián, aragonés, fueron obispos.
Santos, monjes, ángeles, demonios, guerreros, damas, pajes, cenobitas y villanos se rodeaban y confundían en las naves y en el altar.