Ejemplos ?
Aquí y en Flandes el que tiene los monises ha de soltarlos, y la revolución de septiembre, al arruinar a estos nuevos ciudadanos, no hace nada que pueda abochornarla.
Y el pueblo de Judea quería esos monises para el tesoro de su nación; y abriría un pozo de siete codos y siete palmos y siete líneas, en siete barrios siete veces más oscuros y más tristes que la noche, y en ellos los sepultaría hasta la venida del Señor.
No importa, cuente conmigo; uno de estos días me dejo caer en Rouen y ya verá cómo hacemos rodar los monises, En otro tiempo el boticario se hubiera guardado muy bien de emplear semejante expresión; pero ahora le daba por hablar en una jerga alocada y parisina que encontraba del mejor gusto; y como Madame Bovary, su vecina, interrogaba con curiosidad al pasante sobre las costumbres de la capital, hasta hablaba argot para deslumbrar...