Ejemplos ?
Con todo, así como los romanos, pudieron tener la moneda de oro, aunque no veneraran al dios Aurino, y así como pudieron tener la de plata y la de bronce, aunque no tuvieran a Argentino ni a su padre, Esculano, y de este modo todo lo demás cuya narración fastidia, así también, aunque por ningún titulo pudieran tener el Imperio contra la voluntad del verdadero Dios, sin embargo, aun cuando ignoraran o vilipendiaran a estos dioses falsos, conocieran o veneraran a Aquel uno y solo con fe sincera y buenas costumbres, y no sólo gozaran en la tierra de un reino mucho más apreciable, cualquiera que fuese, grande o pequeño, sino que después de éste alcanzaran el eterno, ya le tuvieran aquí o no le tuvieran.
Pero como estos nunca han acuñado moneda, y siempre se han servido en su provecho de la de los demas pueblos, cualquier moneda de oro que pesaba como una guinea, y cualquiera moneda de plata del peso de un pequeño escudo de Francia, se llamaba siclo; y este siclo era el peso del santuario y el peso de rey.
-exclamó la viuda, mirando de reojo al Capitán. -¡Muy buen señor! -dijo la gallega, guardándose una moneda de oro que el Marqués la había regalado. -¡Un zascandil!
Por la mañana, el señor Grandet, siguiendo su costumbre de los memorables días del nacimiento y del santo de Eugenia, había ido a sorprenderla en la cama y le había ofrecido su regalo paterno, consistente, hacía trece años, en una curiosa moneda de oro.
Estos dos vestidos y la moneda de oro que recogía el día primero de año y el del santo de su padre, le componían una rentita de unos cien escudos que Grandet se complacía en verle amontonar.
-¿Qué envida? -Envido un cuerno -dijo el portugués golpeando el tapete con una moneda de oro. -Quiero y reviro el otro que le queda -contestó el alférez.
El ángel que ésta lleva en los brazos arroja una moneda de oro a aquel hermano suyo que tirita descalzo sobre las heladas piedras de la calle, y todos sus compañeros del cielo entonan un salmo al Dios de la Caridad.
Pero al oír la conversación, Tom Pouce había trepado por los pliegues del vestido de su padre subiendo hasta sus espaldas, desde donde le dijo al oído: -Padre vendedme a esos hombres, volveré pronto. Su padre se le dio a los hombres por una hermosa moneda de oro.
-Gloria sólida, consolidada, como si dijéramos, gloria al portador, en buena moneda de oro de ley, girada por Aquél que no quiebra ni quebrará, ni mete gato por liebre, ni da a sus elegidos billetes falsos, ni papeles mojados de una Deuda que no hay Cristo que cobre...
Es magnífico llevar un apellido que abra el acceso a las familias más encumbradas. Nobleza es palabra que se define a sí misma, es la moneda de oro que lleva su valor en su cuño.
100. Le muestran a Jesús una moneda de oro y le dicen: Los agentes de César nos exigen tributos. El les dice: Dad a César lo de César, dad a Dios lo de Dios, y dadme a mí lo mío.
Barkis no era el que menos sentía nuestra partida, y yo creo que de buena gana habría abierto de nuevo su cofre y sacrificado otra moneda de oro si hubiéramos querido a ese precio permanecer dos días más en Yarmouth.