monaguillo


También se encuentra en: Sinónimos.

monaguillo

(Del lat. monachellus.)
s. m. RELIGIÓN Niño encargado de ayudar a misa y de otros servicios en la iglesia el monaguillo se cayó al ir a coger el cáliz. monago
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

monaguillo

 
m. rel. Niño empleado en ayudar a misa y a otros ministerios del altar.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

monaguillo

(mona'γiʎo)
sustantivo masculino
muchacho joven que asiste al sacerdote en la misa El monaguillo sostenía el libro de lecturas al sacerdote.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

monaguillo

sustantivo masculino
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

monaguillo

Ministrant

monaguillo

chierichetto

monaguillo

SM monago SMaltar boy, acolyte
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
En cambio, cuando el monaguillo hacía alguna figurita de Santo, resultaba más bonita; por lo que el escultor decidió dejar para el niño toda aquella cera.
De aquella iglesia era monaguillo hace algunos años un muchacho llamado Miguel, sobrino de un artista poco afortunado, que no habiendo podido encontrar quien comprara sus obras, se había refugiado en aquel pueblo donde tenía una casa que heredó de su madre y algunos amigos de la infancia.
Se entusiasmaba, hablaba en voz alta y pedía marido a aquella divina Señora. El monaguillo, que era travieso y avispado, hubo de oír las jaculatorias de Paquita y determinó hacerle una burla.
En tales devaneos y campañas llegó a engranarse en íntimas relaciones y compañerismo con Damiancito Rada, mocosuelo muy pobre, muy devoto, y monaguillo mayor en procesiones y ceremonias, en quien vino a cifrar la buena señora un cariño tierno a la vez que extravagante, harto raro por cierto en gentes célibes y devotas.
Paquita tuvo aquel día uno de los momentos de exaltación de que hemos hablado, y con emoción vivísima rogó a la Virgen que no la dejase soltera y sola en el mundo. El monaguillo, atiplando mucho la voz, dijo entonces: ¡Te quedarás soltera!
Sin compactas legiones de pretorianos, el Sultán yacería en el fondo del Bósforo, el Zar se bambolearía en el extremo de una soga, el Emperador de Alemania bramaría en la jaula de un manicomio, el Rey de España haría de monaguillo en una escuela de hermanos cristianos, el Emperador de Austria serviría de portero en una casa de señoras amables y complacientes.
Tal vez la llamaron así porque a los siete años vendía «pajes» de camarones, mientras su madre despachaba pesca de más valor; tal vez porque era bien hecha, firme y colorada como estos diminutos crustáceos (después de cocidos; no se figure algún malicioso que considero al camarón, si no el «cardenal», el «monaguillo» de los mares).
Jueves y viernes y sábado, seis.» El sacristán, que en el campanario se preparaba a tocar a misa de alba, oyó la maldita copla, hizo bocina con las manos, y añadió: -«Y domingo, siete.» -«Coge la giba, y vete», le replicó furioso a coro el aquelarre, al escuchar el nombre del día consagrado a Dios. En el acto le nació al monaguillo una joroba que envidiaría un dromedario.
Oh, los líricos tiempos de la gorra y la blusa y de la cabellera rebelde que rehúsa la armonía de aquellos peinados maternales, cuando íbamos vestidos de ropa nueva a Misa dominical, y pese a los serios rituales, al ver al monaguillo soltábamos la risa.
Santo y bueno que nubes de incienso encapoten la atmós- fera y nos asfixien; y hasta tolero que un cohete de arranque deje tuerto á un sacristán ó monaguillo.
Buena presa esperaba hacer hoy, porque nadie se acordó del saludo; pero el cura que venía de asistir a un enfermo lo advirtió, y se ha plantado con los santos sacramentos juntito a la percha; el monaguillo tocaba la campanilla, y claro, todos se han arrodillado, y yo también, pero no al sombrero, sino a los santos sacramentos hicieron la reverencia.
Es que como era un chiquillo notable por su fervor y su inteligencia, el cura que le había enseñado la doctrina se fijó en él, le escogió para ayudar a misa, y de monaguillo pasó a sacristán, y de sacristán a una plaza gratuita en el Seminario de Auriabella...