modista

modista

 
com. Persona que tiene por oficio hacer prendas de vestir para señora.
f. La que tiene tienda de modista.

modista


sustantivo femenino
mujer que hace arreglos de costura y confección La modista me hizo el ruedo de mis pantalones.
Traducciones
Ejemplos ?
Desde la semilla más extraña en el cajón de un herbolario misterioso hasta la mas exótica vestimenta en la casa de una afamada modista, puede hallarse en estas verdaderas reproducciones del universo.
El costurero está en otra silla, y muy abierto, como de quien ha trabajado de verdad; el dedal está machucado ¡de tanto coser!: cortó la modista mucho, porque del calicó que le dio la madre no queda más que un redondel con el borde de picos, y el suelo está por allí lleno de recortes, que le salieron mal a la modista, y allí está 1a chambra empezada a coser, con la aguja clavada, junto a una gota de sangre.
Reproduciremos aquí sus modelos con alguna rebaja, naturalmente... Haremos las toilettes y los sombreros; todo completo. Pago, eso sí, al contado; la modista nos lo exige... Hemos montado taller.
Puedes ir a uno de los almacenes y pedir cualquier traje del que exista una descripción histórica, desde la época de Eva hasta ayer, o puedes proporcionar un diseño de tu propia invención para un traje completamente nuevo, designando cualquier material que exista hoy en día, y se te enviará a casa en menos tiempo incluso que el que cualquier modista del siglo diecinueve prometía para cumplir con un encargo.
Yo maldigo la escuela literaria que abominó de las mujeres gruesas. ¡Una robusta matrona, sabiamente modelada por una modista, vale más que todas las éticas del romanticismo!
Las dos ceremonias, la civil y la religiosa, se celebraron con la pompa adecuada; y la señorita de Puygarrig recibió el anillo de una modista de París, sin sospechar que su novio le sacrificaba una prenda de amor.
Yo tengo disposición, buen gusto, algo de chic. He aceptado la representación de una modista muy elegante de Biarritz, la que nos vestía antes; este traje es de ella...
Si pisa alfombra no es en su casa, si por Plateros alegre pasa y la saluda Madame Marnat, no es, sin disputa, porque la vista, sí porque a casa de otra modista desde temprano rápida va.
Alejandro, llevando consigo a su hermana, fuese en busca de Madama Gerard, una modista de Lima recientemente establecida en San Francisco, con quien había de quedar Estela, mientras él iba a las minas.
-Lo tiene la modista -respondió su mujer, cada vez más turbada, como todo aquél a quien falta energía para seguir con paso firme la buena senda.
La joven contemplaba a su primo cortando el pan y experimentaba tan gran placer como el que siente la modista más sensible de París viendo representar un melodrama en que triunfa la inocencia; bien es verdad que Carlos, educado por una madre elegante y perfeccionado por una mujer distinguida, tenía movimientos coquetones y delicados como una damisela.
Era una joven modista, pervertida por el seductor del que os he hablado cuando la Guérin y que trabajaba también para la Fournier.