mocito

(redireccionado de mocitas)

mocito, -ta

 
adj.-s. Que está en el principio de la mocedad.
Traducciones

mocito

/a (anticuado)
A. ADJvery young
B. SM/Fyoungster
mocitas casaderasgirls of marriageable age
está hecha una mocitashe's a very grown-up young lady
Ejemplos ?
Las jóvenes casaderas, aquí llamadas mocitas, se columpiaban al son de canciones populares que generalmente hablaban de pretendientes y de amoríos.
Los muchachos guardaban cola para columpiar a las mocitas. Muchas son las letras de las cancioncillas de columpio, siempre de contenido jovial y alrededor del cortejo entre chicos y chicas.
Acto primero Preludio Canción de Adolfo - foxtrot: "Divina mujer" Vals de las Lloronas: "Lagrimitas de mujer" Baile del Tiroliro: "De noches las mocitas de Braganza" Cuples del Reloj: "Un reloj chiquitin" Escena y Corrido Mexicano: "Al son alegre de un corrido mexicano" Fin del Acto primero: "Anda mi novio revuelto" Acto segundo Preludio Dúo de Ubaldo y Don Leo - Parodia de Zarzuela: "Ay madre que noche aquella" Canción de Adolfo - Slow Fox: "Tus ojos brujos" Pasodoble: "Jueves Santo madrileño" Apoteosis y fin de la obra: "Ven aquí mi sultana" Paz, amante del Marqués y aspirante a actriz Mari Tere, cupletista y amiga de Paz.
Un riojano, Atanasio Lobera fue testigo ocular del ceremonial en 1595, y lo tiene referido en Grandezas de la Iglesia y de la ciudad de León; su desarrollo duraba cuatro días (14, 15, 16 y 17 de agosto) y las cuatro parroquias principales de la ciudad (Iglesia de San Marcelo, Iglesia de Nuestra Señora del Mercado, Iglesia de San Martín y Iglesia de Santa Ana) estaban obligadas "a sacar cada cual por sí una danza de niñas", cada una escogía doce mocitas de diez a doce años "muy ricamente aderezadas con vestidos de brocados, ricas sedas, y sobrepuestos muchos aderezos de oro, plata, azabache y otros adornos de grande estima".
Miró un instante el rostro de la mujer dormida, esfumado en la claridad azulada que entraba por los cristales, y con extraordinaria precaución se puso de pie. Las cuatro mocitas de rostro caballuno y el pelo amarillo encrespado, estaban aún en él.
Durante los siguientes días realizó numerosos ataques contra las posiciones enemigas en Sierra Trapera y en Mocitas-Mataborrachas.
A través de las siguientes páginas extraídas de la publicación "300 senderos de la Provincia de Cádiz" editada por el Servicio de Medio Ambiente de la Diputación Provincial de Cádiz podrá conocer diferentes datos de interés sobre los nueve senderos localizados en Ubrique y sus alrededores, siendo estos los siguientes: Ocuri, Castillo de Fátima, Callejón de las Mocitas, Cerro de los Batanes, Subida a la Cruz del Tajo, Garganta de Millán, Mojón de la Víbora, Nacimiento de Garciago y Garganta de Barrida.
Otro ejemplo de cántaro bajo y rechoncho, aunque sin aspecto de tetera, es el cántaro de Navarrete, en La Rioja, también llamado de novia y hecho para facilitar su aprendizaje a las "mocitas casaderas" en su ir y venir a la fuente.
El entusiasmo llegó a su colmo, y unas mocitas con más sal que las salinas de Huacho, que estaban de espectadoras, casi se comieron a besos al orador, diciéndole: Turroncito de alfeñique, botón de pitiminí, si no estás enamorado enamórate de mí.
Mientras Selme revolvía la alacena, fueron entrando comadres y mocitas aldeanas, porque ya sabían el regreso del cantero con el ataúd a cuestas, y les picaba curiosidad de ver la caja bonita, un objeto de lujo.
Y las cuatro mocitas, al pasar a su lado, alargaron un platillo. Fue entonces cuando Erdosain se preguntó: «¿Es posible que puedan alimentarse haciendo sólo eso?» Entonces la estrella, la cocotte, que bajo la barbilla tenía una papada de brillantes, le respondió que sí, que las cuatro mocitas vivían limosneando, y comenzó a hablar de un príncipe ruso, con su voz más femenina, cuyo género de vida, aunque ella trataba de aparejarlo, no condecía con el que llevaba las cuatro mocitas.
El padre incitaba a la hija a casarse; deseaba tener en su yerno un lugarteniente para su política mezquina de campanario, y, además, las mocitas, llegadas a los veinte y pico, mejor que se establezcan; pero Mari Virginia rehusaba tenazmente.