mochuelo

mochuelo

1. s. m. ZOOLOGÍA Ave rapaz nocturna, de plumaje gris, cabeza aplanada y cola corta, que nidifica en los muros y árboles huecos.
2. coloquial Asunto, trabajo u obligación difícil o fastidioso del que nadie quiere encargarse como nunca dice que no, siempre le endosan el mochuelo. mocho, muerto
3. ARTES GRÁFICAS Omisión de una o más palabras de un texto que comete el cajista al componerlo.
4. cada mochuelo a su olivo coloquial 1. Indica que es tarde y conviene retirarse cada uno a su cuarto para dormir: son las dos de la mañana, venga, cada mochuelo a su olivo.2. Indica la separación de varias personas que estaban reunidas, volviendo cada una a su casa, trabajo o lugar de procedencia.
5. cargar, echar o tocar el mochuelo a una persona coloquial Endosarle una tarea molesta otra vez me ha tocado cargar con el mochuelo; echó el mochuelo a su compañero y así no trabajó.
NOTA: Nombre científico: (Athene y Glaucidium.)

mochuelo

 
m. zool. Ave estrigiforme (Athene noctua), de ojos grandes, pico encorvado y de unos 20 cm de altura; se alimenta de roedores y reptiles.
fig. y fam.Asunto enojoso o difícil.
impr. Errata que comete el cajista.
Traducciones

mochuelo

Sperlingskauz, Steinkauz

mochuelo

chevêche

mochuelo

البومة

mochuelo

sowa

mochuelo

БУХАЛ

mochuelo

猫头鹰

mochuelo

貓頭鷹

mochuelo

フクロウ

mochuelo

올빼미

mochuelo

SM
1. (Orn) (tb mochuelo común) → little owl
cada mochuelo a su olivolet's all go back to our own homes
2. cargar con el mochueloto get landed with it
colgar o echar el mochuelo a algnto lumber sb with the job; (= culpa) → to make sb carry the can; (= crimen) → to frame sb
Ejemplos ?
No sé si fue mochuelo o si corneja u otra ave cuyo agüero el mal declara, la que entre blanda hoja o dura teja el mal futuro a aquellos dos graznara, y la hora del siguiente día fija que en batalla a los dos la muerte aflija.
11 Y la poseerán el pelícano y el mochuelo, la lechuza y el cuervo morarán en ella: y extenderáse sobre ella cordel de destrucción, y niveles de asolamiento.
Niebla gris y densa empezaba a tender sus fluidos tules, y los mecheros del alumbrado, entre ella, amarilleaban y extendían su irradiación en fantásticos círculos de claridad, como ojos inmensos de mochuelo.
Aceptemos también los hombres nuestra parte de responsabilidad en una tentación que tan buenos ratos proporciona, y no hagamos cargar con todo el mochuelo al bello sexo.
El niño reconoció con alborozo al ermitaño de que había hecho mención la golondrina, y le dijo en la lengua de los pájaros: -Pobrecito mochuelo, te suplico que me ampares y que me guíes, puesto que vengo en busca del «Pájaro de la Verdad», y antes tengo que llevar a la bruja de la torre «el agua de los muchos colores».
-Nadie -respondió la ciudadana-, sino un piadoso mochuelo que se ha hecho ermitaño en aquella soledad; pero de la lengua de los hombres no sabe más que la palabra «¡cruz!», que tan impresa se le quedó cuando presenció en el Calvario la crucifixión del Redentor de los hombres, que no cesa de repetirla tristemente.
Es un mochuelo que se le cuelga al vecino más feo del barrio o al sacristán de la parroquia que, farolito en mano y capa colorada sobre los hombros, pide para la cera de Nuestro Amo.
Futre los muñecos de títeres, los que de más popularidad disfrutan son ño Silverio, ña Gerundia González, Chocolatito, Mochuelo, Piticalzón, Perote y Santiago Volador.
-Pos veremos a ver lo que me dice cuando venga aluego; pero mientras anda tú y alegra una miaja al público y dile a la Topacio que se cante el último del Mochuelo.
¡Eso es! Y en el acto hizo formal renuncia de la guardianía para que otro y no él cargase con el mochuelo de enviar almitas al limbo.
Que amanezca con copete La vejiga del Notario, Anteyer Monte Calvario, Ahora Monte Olivete; Si no Calvino, Calvete Con casco de morteruelo, Hoy Garza y ayer Mochuelo, Coronilla de atabal.
Oíase la triste y plañidera queja del mochuelo, que impele a ir a consolarlo; suena tan melancólico su canto entre la armonía de la naturaleza, como para probar que hay en ella una voz, así como en el corazón hay una cuerda, que vibra siempre melancólicamente, aunque el día haya sido brillante y sea la noche serena.