mito-

mito-

 
Prefijo procedente del gr. mythos, mito.
Ejemplos ?
Puede ser una pintura, un poema, una acción, un filme, una manifestación, una canción, la sociedad, un mito, un monumento arqueológico, un ritual, una fiesta, un programa de televisión, un desfile de modas, etcétera.
Suave Patria: te amo no cual mito, sino por tu verdad de pan bendito, como a niña que asoma por la reja con la blusa corrida hasta la oreja y la falda bajada hasta el huesito.
Otros, enceguecidos por la pasión o por el mito, siguen pensando en que tal vez no destruyeron la suficiente, y pretenden continuar en su nefasta labor.
Aunque, según recién me informa Mercurio, últimamente algunos sesudos se empeñan en demostrar que aún existen los Santos Reyes, pues muchos de ellos se han ganado su mirra, su incienso y su oro con las nuevas tendencias políticas y educativas de la trans. Acaso porque piensan que por lo menos ese mito hay que rescatarlo en bien de la ingenuidad terrenal.
Revelador resulta también cómo esta generación aprovecha el arsenal teórico de la época para identificar las causas del atraso y los males latinoamericanos, una vez deshecho el mito ilustrado sobre la virtualidad de los principios universales, capaces de crear por sí mismos, una vez adoptados por los hombres, la equidad y la armonía sociales.
I Por los años de 1788 nació en el pueblo de Mito, á pocas leguas de Jauja, un muchacho, hijo de india y de español, á quien inscribieron en el libro parroquial con el nombre de Bruno Terreros.
Nuestra Historia, desde los tiempos primitivos de los Incas hasla que sonó la hora de la conquista, se halla en estado embrionario. Es una especie de mito fabuloso.
La barbarie paseó altanera y engreída su bandera de exterminio sobre el rebaño mustio, todo se sacrificó en aras del mito: dignidad, derechos, libertad, el pan de los hijos, la castidad de las mujeres, la conciencia humana, el porvenir de la raza, el recuerdo de los antepasados indómitos y batalladores, el pensamiento, motor y riel para el progreso y la civilización.
Quieren que nos cortemos las barbas porque ellos no tienen barbas, quieren que nos cortemos las barbas para que andemos igualitos que los demás y se destruya el mito, o el mito no, vamos a llamarle la leyenda —ellos le llaman mito, nosotros le llamamos leyenda—, para que se destruya el símbolo.
Es decir, como si en un espacio de tiempo, donde cometimos muchísimos errores, muchísimo silencios. Miren, había que estar en la Universidad de los "70, tampoco tornemos en mito esto.
Vayan mis sinceros desprecios para los periodistas independientes que ayudaron al gobierno a dar al mundo el mito de la magnanimidad.
Muchos alumnos y alumnas desertan con un tremendo menosprecio para la cultura vuelta un mito inalcanzable e inútil en nuestras sociedades de economías globalizadas.