mistérico

mistérico, a

1. adj. Que tiene relación con el misterio.
2. RELIGIÓN Se aplica a la religión que busca, a través de la recreación ritual de un mito cosmogónico, efectos trascendentes como la fertilidad o la salvación ultraterrena.

mistérico, -ca

 
adj. Relativo al misterio.
hist. relig. religiones mistéricas Cultos secretos de las religiones grecorromanas que ofrecían determinadas experiencias al margen de las religiones oficiales. Los elementos constitutivos de sus ceremonias eran ágapes, danzas y, esp., ritos de iniciación que representaban la muerte y la resurrección.
Ejemplos ?
Cambió su nombre por el de Myrtale cuando se casó con Filipo, como parte de la iniciación a un culto mistérico, y más tarde lo volvió a cambiar por Olimpia, en memoria de la victoria que Filipo obtuvo en los Juegos Olímpicos, y que sucedió el mismo día del nacimiento de su hijo Alejandro.
La eclesiología oriental privilegió principalmente -es difícil decir si por elección o por necesidad- el aspecto interior y mistérico de la Iglesia y no acogió categoría jurídicas en su organización interna.
Es un atributo que se encuentra en el suelo, a veces solo, para definir la naturaleza de la escena y como un recordatorio de que el dios al que se refiere es un dios de los misterios. La cista forma parte del culto mistérico a Deméter, lo mismo que a Dioniso.
Junto con los Juegos Píticos, era la fiesta más importante de la liturgia délfica. Esta fiesta asumía un carácter mistérico y en parte la celebraban los iniciados.
Marca así el eje de la iglesia y, por tanto, la perfecta orientación de la cabecera hacia el este. Este fenómeno, además de su significado matemático, tiene otros a nivel mistérico.
La poesía es para él un modo de conocimiento, una búsqueda de lo sagrado, siempre mistérico, desde el interior del lenguaje, y contiene en su formulación artística una filosofía implícita.
Es sobre todo en el culto mistérico a Dioniso donde la cista fue esencial, tanto es así que en la época romana se convirtió en un elemento característico en cualquier escena típica relacionada con Baco y las Bacanales, aunque fuese sin intención mistérica, en las obras de escritores o artistas.
En su interior, en hornacina tapada por un cristal, realizada en la segunda mitad del siglo XX por María Isabel Sánchez Bonilla, se venera una pequeña imagen de la Virgen, de unos 8 metros de altura e iconografía clásica, entre piedras y cristalinas aguas que refuerzan el carácter mistérico.
Era célebre en el conjunto del mundo griego desde la época clásica por su culto mistérico, un culto ctónico que no era menos renombrado que el de los misterios eleusinos, y numerosos personajes fueron allí iniciados: el historiador Heródoto, uno de los raros autores en haber dejado algunas indicaciones sobre la naturaleza de los misterios, el espartano Lisandro, así como numerosos atenienses.
Fueron adorados en un culto mistérico que tuvo su centro en la isla de Samotracia (Grecia) y estuvo estrechamente relacionado con el mito de Hefesto.
Las primeras menciones literarias de la cista como objeto mistérico en las ceremonias dionisíacas se encuentran en Demóstenes y en Teócrito.
El santuario de los Grandes Dioses de Samotracia albergaba un culto mistérico dedicado a un panteón de divinidades ctónicas, de las que la más importante era la Gran Madre.