miss

miss

(Voz inglesa.)
1. s. f. Tratamiento que se da a las mujeres solteras en los países anglosajones.
2. Título que recibe la mujer ganadora de un concurso de belleza fue elegida miss España el año pasado.

miss

  (voz inglesa)
f. Tratamiento que se da a las señoritas en los países de lengua inglesa.
Traducciones

miss

[mis] SFbeauty queen
concurso de missesbeauty contest
Miss España 1997Miss Spain 1997
Ejemplos ?
- Sí. No sé para qué se casaron. A él le hubiera salido más barato ir con la Miss. - Y a ella también. - ¡Lo que es tener dinero para desperdiciarlo en caprichitos!
En mí suenan cascabeles, relucen bordados de oro, se agitan abanicos. Las cinco.- ¡Pobres cursis! Yo soy miss five o’clock. Las seis.- Sí, ponte moños...
Acompañábalo su hija, miss Ellen, una de esas willis vaporosas y de ideal belleza, que tanto cautivan al viajero en un palco de Covent-garden o en las avenidas de Regent's Park.
Míster Creakle, el director, estaba en una playa con mistress Creakle y miss Creakle; y si yo estaba allí, era como castigo por mi mala conducta.
Una ovación acogió la noticia. ¡Miss Mariana se casaba! Ab-el-Korda fue el primero en felicitarla: el conde de la Espina y Marquesi al oír la noticia se alejó del comedor para regresar pocos minutos después con un hermoso collar de perlas falsas que le ofreció con el más señoril de los ademanes.
-Entonces no hables de cosas tristes -dijo mamá-. Miss Betsey continuará encerrada en su casita a la orilla del mar y no será probable que venga a molestarnos.
einticuatro horas después de este accidente miss Mariana se presentó en el comedor acompañada del radiotelegrafista y nos anunció: —Señores, les presento a mi novio.
Fingimos no escucharla y por la noche hubo un gran baile a bordo. Mi primo Luciano, a especial pedido de miss Mariana y del radiotelegrafista, fue puesto en libertad.
Talle de vals es de Viena, ojo morisco es de España, crespa y espesa pestaña es de latina sirena; de Britania será esa piel cual la de la pulpa del lis y que se sonrosa en el rostro angélico de la miss; esa ondulante elegancia es de la estelar París, y esa luminosa fragancia de las entrañas del país.
-Tú eres muy excéntrica -advirtió Margarita, que tiene por costumbre escandalizarse a cada momento, con un remilgo de gata pulcra, enemiga de estrépitos y trastornos-. Ni una miss solterona te gana en excentricidad.
Una tía de mi padre y, por consiguiente, tía abuela mía, de quien hablaré más adelante, era el magnate de nuestra familia: miss Trotwood, o miss Betsey, como mi pobre madre la llamaba siempre cuando se atrevía a nombrar a aquel formidable personaje (lo que ocurría muy rara vez).
Al desembarcar el cónsul se le acercó el brigadier, dio galantemente el brazo a miss Ellen y la acompañó hasta el estribo del coche.