mismísimo

mismísimo, -ma

 
adj. fam.Superlativo de mismo.
Traducciones

mismísimo

A. ADJ SUPERLvery (same)
con mis mismísimos ojoswith my own eyes
es usted el mismísimo diabloyou're the devil incarnate
este niño es el mismísimo demoniothis child is a real little devil
estuvo el mismísimo obispothe bishop himself was there
es el mismísimo que yo perdíit's the very (same) one I lost
B. SMPL los mismísimos: estoy hasta los mismísimosI'm up to here with it
Ejemplos ?
-Sí que es verdá eso, madrina, diga usté que sí, y que ya me duele a mí tamién la boca de cantarle las mismas carceleras con el mismísimo acompañamiento.
Y, por añadidura, el mismísimo Cazador Mayor, vestido también de escarlata, con su látigo en la mano, y precedido por todo su séquito de perros.
Y la Providencia, o mejor, los hechos, porque Zurita ya no creía en la Providencia (por aquellos días a lo menos), la casualidad en rigor, le puso delante al mismísimo don Cipriano, que volvía de los toros con su familia.
Eran los tales dos gallegos crudos, mozos de letras gordas y de poca sindéresis, tan brutos como valientes, capaces de derribar a un toro de una puñada en el testuz y de clavarle una bala en el hueso palomo al mismísimo gallo de la Pasión; pero los infelices eran hombres de su época, es decir, supersticiosos y fanáticos hasta dejarlo de sobra.
Y tan convencido debió estar el autor, que frisaba por entonces en los setenta diciembres, de que había escrito un libro de inmortal mérito, que lo dedicó nada menos que al excelentísimo señor don José Baquijano y Carrillo, conde de Vista Florida y oidor de esta Audiencia, limeño que por su riqueza, pergaminos, ilustración, importancia política y aun por sus vicios y virtudes gozaba en el país de mayor prestigio que el mismísimo virrey Abascal.
No importa cuán hundido en la pobreza pudiese estar un hombre, tenía una o más personas todavía más hundidas que él, las mujeres dependientes de él y sujetas a su voluntad. En el mismísimo fondo de la pila social, soportando la carga acumulada de toda la masa, estaba la mujer.
¡Yo, señora, soy también algo carlista! -¡Aunque usted fuera el mismísimo don Carlos! ¡Hábleme de otro asunto, o demos por terminada esta conversación!
La investigación histórica no ha dicho aún su última pa- labra sobre el hombre de la máscara de hierro de la isla Mar- gnrita, ni sobre si Gabriel de Espinoza, el famoso pastelero de Madrigal, fué un impostor ó fué realmente el mismísimo rey don Sebastián.
Puede ser que mis temores sean ilusorios, y que al cabo el Ministerio concluya poniendo su exequátur; pero ellos son muy fundados, porque Gobierno que puede nombrar Cónsul, puede nombrar del mismísimo modo Ministro Plenipotenciario y Embajador...
Y era tan temible que nadie se atrevía a provocar su ira, pues profería tales juramentos, se ponía tan furioso y adquiría un aspecto tan terrible que la gente pensaba que era el mismísimo demonio.
Sobre Clarimonda se han contado muchas historias extraordinarias en estos tiempos, y todos sus amantes tuvieron un fnal miserable o violento. Se ha dicho que era una mujer vampiro, pero yo creo que se trata del mismísimo Belcebú.
Distribuidos éstos con las más exquisitas precauciones, a fin de que los objetos de nuestras atenciones no fuesen indignos de la dignidad de la fiesta, llegábase uno con la credencial a la huerta de Aspeazu, o a la de mi amigo Mazarrasa; y allí estaba lo bueno, es decir, un gran cuadro de terreno al aire libre, cuidadosamente sorrapeado y regado; dos docenas de farolillos de vidrio y hoja de lata, fijos sobre otros tantos mangos de cabretón, que le circuían; ocho o diez músicos agrupados en un ángulo, y el mismísimo repartidor, que guardaba la puerta y recibía los billetes.