misericordioso

(redireccionado de misericordiosos)
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misericordioso, a

adj./ s. Que tiende a sentir pena por la desgracia ajena y a ayudar y perdonar al prójimo es misericordioso con los necesitados. caritativo, piadoso

misericordioso, -sa

 
adj.-s. Que tiene misericordia.

misericordioso, -sa

(miseɾikoɾ'ðjoso, -sa)
abreviación
persona que siente conmiseración por el sufrimiento ajeno un sacerdote misericordioso
Sinónimos

misericordioso

, misericordiosa
Traducciones

misericordioso

barmherzig

misericordioso

miséricordieux

misericordioso

misericordioso

misericordioso

仁慈

misericordioso

仁慈

misericordioso

רחום

misericordioso

barmhärtig

misericordioso

ADJmerciful
Alá es misericordiosoAllah is merciful
mentira misericordiosawhite lie
obras misericordiosascharitable works
Ejemplos ?
Salmos 12 1 SALVA, oh Jehová, porque se acabaron los misericordiosos: Porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.
¡Oh estoy perdido! ¡Esa astuta serpiente me ha elegido por víctima! ¡Dioses misericordiosos! ¡La serpiente se acerca! ¡Ay, salvadme!
Al fin convencióse el flamante conde de Casa Maroto de que para él no había rehabilitación posible en su patria; á pe- sar de lo desmemoriados y misericordiosos que son los pue- blos latinos para con los grandes pecadores políticos.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. 5.7. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 5.8.
En la carta que se inscribe a los hebreos dice: «No os olvidéis de ser benignos y misericordiosos para con los pobres y miserables, pues con estos sacrificios se aplaca a Dios y se consigue su amistad.» Y, por consiguiente, donde dice: «más quiero de ti la misericordia que el sacrificio», no es necesario que entendamos otra cosa sino que prefirió un sacrificio a otro sacrificio, mediante a que aquel que todos llaman sacrificio es una figura o representación del verdadero sacrificio, y la misericordia es del mismo modo, verdadero sacrificio, por lo que dice lo que poco antes referí, «que con tales sacrificios se granjea la amistad y gracia de Dios».
Así, la fraternidad era como un anhelo místico de una hermandad que encerraba en el fondo, el deseo de ser cada quien el dirigente y con mucha demagogia, promover el triunfo de la concordia y el perdón amoroso a los señores feudales. Los ojos misericordiosos de los ricos burgueses se conmovían mirando a los vencidos y a los miserables, pero desde lejos.
De los que piensan que las penas del hombre no han de ser eternas Ya advierto que conduce tratar y disputar aquí en sana paz con nuestros misericordiosos antagonistas, que no quieren creer que todos aquellos a quienes el justísimo Juez ha de juzgar por dignos del tormento del infierno, o algunos de ellos, hayan de padecer pena que sea eterna, si no creen que después de ciertos plazos designados, más largos o más cortos, según la calidad del pecado de cada uno, al cabo han de salir de allí libres.
Mas, para que conozcan estos impíamente misericordiosos qué es lo quiere decir la Escritura: «¡Cuán grande es la múchedumbre de tu dulzura, Señor, la que ocultaste a los que te temen!», lean también lo que sigue «Y la manifestaste a los que esperan en ti.» ¿Qué quiere decir ocultársela los que te temen y la manifestaste a lo que esperan en ti, sino que a los que por temor de las penas (como los judíos) quieren autorizar y establecer si justicia, que es la de la ley, no es dulce y suave la justicia de Dios, porque no la, conocen?
35 Amad, pués, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos. 36 Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
En tanto que los mansos y misericordiosos hombres entre sí altercaban de mi muerte, ya llegamos a casa, porque el temor de la muerte me hizo alas en los pies.
La maldita carta venía siempre a dar al traste con todos los misericordiosos propósitos de los jueces, que concluyeron por condenar a Vaca de Castro a la pérdida de su cargo de oidor, señalándole además por lugar de residencia la villa de Pinto, a inmediaciones de Madrid, lo que implicaba carcelería de por vida.
31 Toda amargura, y enojó, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia: 32 Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdónandoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.