Ejemplos ?
La noche avanzaba, y los cuatro perros de edad, agrupados a la luz de la luna, el hocico extendido e hinchado de lamentos —bien alimentados y acariciados por el dueño que iban a perder—, continuaban llorando a lo alto su doméstica miseria.
A los que consumen en el libertinaje el fruto de su trabajo, exponiéndose por su mala conducta a caer en miseria, y a no dejar a sus hijos un pan que comer.
Estas fueron: 1.- Derecho a la libertad de palabra; 2.- Derecho a la libertad de cultos; 3.- Derecho a vivir libres de miseria; 4.- Derecho a vivir libres de temor; Este fue el mundo prometido por Roosevelt.
Ventiún años sin guerra mundial, en estos tiempos de confrontaciones incongruentas, de disparidad y de cambio, parecen muchos; pero, incluso sin tener en cuenta factores ajenos a esa paz -miseria, degradación, explotación-, cabe preguntarse si es real.
Enseñaré que la maldad en el mundo antes está bien en los malos que bien en los buenos, porque tiene de su parte nuestra miseria, que sigue antes la naturaleza que la razón.
Agradecerles a todas las mujeres, a todas las organizaciones no gubernamentales, a todas las profesionales, a todas las artistas y artistas, masculinos, femeninos, las artistas y los artistas, a todos que han colaborado tanto en esta lucha, que es una lucha de toda la sociedad y que es una lucha también muchas veces desigual, porque se especula sobre la miseria...
El mayor fracaso histórico que se engendraba en 1821 era que Centroamérica, como realidad política, necesaria, vital e imprescindible, actualmente, no estaba apareciendo en las cabezas, en los bolsillos y en los propósitos de las fuerzas, personas e intereses, reunidos en el Palacio Nacional de Guatemala, y hasta hoy, 5 pequeños, pobres y atrasados países, se debaten entre la miseria de los pueblos y la opulencia ofensiva de los dominadores.
Su oficio era acusar a los buenos, sin perdonar a los malos; a aquéllos, porque le eran contrarios; a éstos, porque no le fuesen competidores. Su cobardía era infame; su invidia aun no tenía por límite la miseria, ni su venganza la muerte.
El negocio pordiosero deja grandes ganancias. Y aquella mujer parecía contar con los cachivaches adecuados para la miseria vivendis.
XXV.- No sólo te afanes en encontrar a los que necesitas, procura descubrir a los que de ti puedan ser favorecidos. XXVI.- Considérate muy lejos del ideal que se persigue si la miseria o el hombre de tu prójimo no te hieren.
Saben éstos que el tirano (tal es la miseria de su estado) sólo estima al que le da más noticias de más enemigos, y que sólo tiene por sospechoso al acusador que deja de acusar a alguno; y esto porque siempre está de parte del odio que merece a todos.
Lloran de hambre, tiemblan de frío, gimen de abandono, enseñan sus lacras, se cogen a la vestidura inconsútil de Cristo, se quieren abrigar bajo sus pies, reclinarse en su seno, agarrarse a sus manos pálidas y luminosas. Huelen mal, y su punzante vaho de miseria envuelve y sofoca al Papa, siempre en oración.