mirra

mirra

(Del lat. myrrha < gr. myrrha.)
1. s. f. BOTÁNICA Gomorresina en forma de lágrimas, amarga, aromática, roja, semitransparente y brillante que se obtiene de un árbol que crece en Arabia y Abisinia de la familia de las burseráceas y que se utiliza para hacer perfumes.
2. mirra líquida Líquido gomoso y oloroso considerado como un bálsamo muy preciado en la antigüedad.

mirra

 
f. quím. org. Gomorresina procedente de un árbol de la familia burseráceas; es roja, aromática y amarga.

mirra

('mira)
sustantivo femenino
sustancia rojiza compuesta de aceites esenciales usada en perfumería La mirra también se empleaba en medicina.
Traducciones

mirra

myrrh

mirra

myrrhe

mirra

Myrrhe

mirra

mirre

mirra

没药

mirra

沒藥

mirra

Myrha

mirra

Myrra

mirra

SF
1. (= resina) → myrrh
2. (Caribe) (trocito) → small piece
Ejemplos ?
Pero he sabido en la luna que empieza que un morabito de cabellos de oro y casaquín de alas de cuervo, recibió piedras sopapina y jujeo por negar ahí la fe de tus mayores. Yo llevaría a España alcuzcuz, y dátiles, y mirra de la Arabia para ti y para la mezquita que llevaras al Profeta.
Le amaría por su cruz, por sus clavos, por la cárdena brecha de su costado, por las espinas desgarradoras de su blanca frente... Moriría amándole y luego subiría hasta besar sus pies taladrados, llevando la mirra de su amor en un cáliz, como una ofrenda...
Vea usted cómo no hubiera tenido que ir a Francia por epígrafe, que a fe está lejos para andarse yendo y viniendo a cada triquitraque, si no es por las cosas más precisas; lo que sí parece es que están los redactores combalachados, se han dado de ojo para traducir; a la verdad, no se llevan el canto de un real de a ocho; y vaya esta chinita por aquel quidlibet audendi, de que todavía se está quejando Horacio; apostaría cualquier cosa a que le duele más que el triste papel que le están haciendo hacer en la otra vida, porque es de advertir que era un paganazo como una loma, según suelen decir; es verdad que estas muestrecillas del traductor (por antonomasia) son resabios que, por ser de París, no hay más que pedirles, sino echarles humo de incienso y mirra...
Oíase el grave murmullo de las cascadas voces eclesiásticas que barboteaban quedo, mientras eran vestidas las albas de lino, los roquetes rizados por las monjas, y las áureas capas pluviales que guardan en sus oros el perfume de la mirra quemada hace cien años.
los asfixiantes: el almizcle, el benjuí, la mirra, el incienso, los que se conservan hoy para sahumerios de enfermo o mantiene la tradición religiosa en el interior de los templos.
Aunque, según recién me informa Mercurio, últimamente algunos sesudos se empeñan en demostrar que aún existen los Santos Reyes, pues muchos de ellos se han ganado su mirra, su incienso y su oro con las nuevas tendencias políticas y educativas de la trans.
Le conducen al lugar del Gólgota, que quiere decir: Calvario. 23. Le daban vino con mirra, pero él no lo tomó. 24. Le crucifican y se reparten sus vestidos, echando a suertes a ver qué se llevaba cada uno.
Las mujeres que habían venido con él desde Galilea, fueron detrás y vieron el sepulcro y cómo era colocado su cuerpo, 56. Y regresando, prepararon aromas y mirra.
Cuando entraron en la casa, vieron al niño con María su madre, y postrándose le adoraron. Entonces abrieron sus tesoros y le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra.
39. Fue también Nicodemo - aquel que anteriormente había ido a verle de noche - con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras.
Arria no comía, pero de vez en cuando se llevaba a los labios un recipiente de tonos opalinos de los que se utilizan para la mirra, lleno de un vino de un púrpura oscuro como sangre coagulada; a medida que bebía, un imperceptible vapor rosa subía a sus pálidas mejillas, desde su corazón que no había latido hacía tantos años; sin embargo su brazo desnudo, que Octavien rozó al levantar su copa, estaba frío como la piel de una serpiente o el mármol de una tumba.
Y, acompañado de séquito fastuoso, con escolta de camellos cargados de polvo de oro y mirra, emprendió el viaje, llegando en cuatro jornadas a la capital del viejo Mago.