miramamolín

miramamolín

 
m. Califa. En España esta forma se empleó casi exclusivamente para designar a los califas almohades.
Ejemplos ?
Ceñida entonces la plaza De ancho tapiz toledano, En la arena húmeda emplaza Un moro de noble raza A algún capitán cristiano. Vestidos están de flores, Que avergüenzan un jardín, Balcones y miradores; Cristales son de colores Los del Miramamolín.
Limpio de jiba, más gallardo que un don Gaiferos o don Miramamolín de Persia y más enhiesto que la vara de la justicia, presentose nuestro hombre en la aldea, lo que maravilló no poco al otro jorobado.
El rey de Navarra Sancho VII "el Fuerte", conmemorando la victoria de la batalla de las Navas de Tolosa, librada el 16 de julio de 1212, donde él y sus caballeros Navarros vencieron el palenque compuesto por la Guardia Negra, que encadenados formaban la defensa humana del califa almohade Mohámmed al-Násir, conocido como Miramamolín, cambió su escudo, que llevaba una águila de sable ("arrano beltza" en euskera), poniendo en campo de gules una cadena de oro de ocho eslabones por borla y una esmeralda en su centro.
El grueso de las tropas almohades provenían de los territorios de al-Ándalus y soldados bereberes del norte de África, además de la guardia real, tropa de élite que rodeaba el corral de Miramamolín, compuesta fundamentalmente por fornidos subsaharianos.
Durante la Edad Media este título se castellanizó bajo la forma de Miramamolín, que por antonomasia fue, en las crónicas, Muhammad an-Nasir, el caudillo almohade en la batalla de Las Navas de Tolosa.
La esmeralda representa la que fue robada supuestamente al rey Miramamolín en dicha batalla y se conserva en la Real Colegiata de Roncesvalles.
En esta batalla, las tropas de Sancho el Fuerte llegaron hasta la tienda de Muhammad An-Nasir conocido por el sobrenombre de Miramamolín, califa almohade, cortando las cadenas que la protegían.
Según estos datos, podría ofrecerse el siguiente cuadro sinóptico, donde la primera cifra es la de las estimaciones medias o más frecuentes de los estudiosos recientes, y entre paréntesis las más veraces de entre las que aparecen en las fuentes, indicándola a pie de página: El ejército cristiano tenía un tamaño ciertamente respetable, pero el gran número de tropas convocadas por el califa almohade Muhammad an-Nasir (Miramamolín para los cristianos) hacía que pareciera pequeño a su lado.
Alfonso VIII de Castilla concibió, posiblemente tras la pérdida del castillo de Salvatierra, que era una posición avanzada de la orden de Calatrava en territorio almohade, la idea de librar una batalla decisiva contra el emir almohade Muhammad an-Nasir, llamado Miramamolín por las fuentes cristianas, por adaptación fonética de su sobrenombre de «Amir al-Mu'minin», 'príncipe de los creyentes' en árabe.
Diversas reliquias y antigüedades relacionadas con la historia religiosa y militar de España (que presagiaban el nacionalcatolicismo) se encontraban presentes en el interior de la iglesia: el Arca Santa con las reliquias de Don Pelayo, traída de la catedral de Oviedo; diversos objetos relacionados con la batalla de las Navas de Tolosa: el pendón de las Navas, capturado por el rey Alfonso VIII de Castilla a Miramamolín y conservado en el monasterio de las Huelgas...
ríncipe de los creyentes (, amīr al-mu ' minīn), también traducido como emir o comendador de los creyentes es un título islámico tradicionalmente asociado al de califa, que indica que su portador es la máxima autoridad religiosa entre los musulmanes. La forma castellanizada es miramamolín, aunque según el DRAE se usa "casi exclusivamente para designar a los califas almohades".
Según la leyenda, las cadenas proceden de aquella batalla y encadenaban a cristianos cautivos rodeando la tienda del rey Miramamolín, siendo el rey Sancho el que rompió las cadenas.