Ejemplos ?
¡No caerle una herencia nueva! ¡No encontrar una millonaria americana que se prendase de su persona y sus títulos!... Había que hacer algo para salvarlo.
¡De modo que lo sabía! ¡Y entre tanto, escribía a la millonaria! ¡Y a ella ni una señal de gratitud, ni una frase de consuelo, de simpatía!
¿Por qué el Rufián Melancólico continúa explotando mujeres y lustrándose los botines a pesar de tener fortuna? ¿Por qué Ergueta se casó con una prostituta y dejó a la millonaria?
podría irme a las Filipinas... al Ecuador a recomenzar mi vida, casarme con alguna doncella millonaria y delicada... estaríamos durante las siestas acostados en una hamaca, bajo los cocoteros, mientas que los negros nos ofrecerían naranjas partidas.
Las muchas veces que mi esposo cayó herido defendiendo a don Carlos (menos la última, que, indudablemente en castigo de estar ya de acuerdo con el traidor Maroto, no halló quien lo auxiliara, y murió desangrado en medio de un bosque), fue socorrido por campesinos de Navarra y Aragón que no aceptaron reintegro ni regalo alguno... ¡Lo mismo haré yo con don Jorge de Córdoba, quiera o no quiera su millonaria familia!
o había en Lima, por los años de 1817, muchacha más pretendida que la linda Carmencita, hija única de la dos veces millonaria marquesa de X...
Erdosain pensó: –Aunque tuviera una barca de plata con velas de oro y remos de marfil, y el océano se volviera de siete colores lisos, y desde la luna una millonaria con las manos me tirara besos, mi tristeza sería la misma...
Hasta se dijo que había falsificado fichas, pero ese asunto nunca se puso en claro. Sólo me habló de usted cuando le pregunté por la novia, una muchacha millonaria de Cacharí, y que estaba muy enamorada de él.
Pero además, y reitero también, estamos haciendo el soterramiento del Sarmiento, una inversión millonaria, como también vamos a hacer la inversión, estamos negociando con la República Popular de China, con la empresa china, para lograr los 2.700 millones de dólares que son del Belgrano Cargas, aproximadamente 50 locomotoras, 1.544 kilómetros de rieles y 858 vagones, si mal no recuerdo.
Lo dijeron los hechos: el casamiento de Íñigo, de allí a pocos meses, con una millonaria procedente de los países donde rueda el oro.
La profesora Alicia, poco atractiva por cierto, como siempre llegó a clase para contarnos sus anécdotas de millonaria, en lugar de realizar lo que muy pocos maestros tienen por misión: Encauzarnos en lo mejor que podamos ser.
Cabalmente, conforme anota González Suárez, la millonaria tradición de todos los tiempos, las costumbres, creencias religiosas y métodos de vida de los aborígenes de América, han dado una pista a nuestros historiadores, por la cual, se han guiado para sentar sus teorías sobre su origen.