Ejemplos ?
Yo me incrusté en el chopo centenario con tristeza y con ansia, cual Dafne varonil que huye miedosa de un Apolo de sombra y de nostalgia.
Rosie aparece por primera vez cuando asusta a Sasha Bezmel en la escuela, después de que la directora Gina Holden les marcara una tarea en parejas en la playa Rosie y Sasha van a buscar los especímenes ahí Sashsa se da cuenta de que Rosie es miedosa y cuando intenta mostrarle que no debería tener miedo y le acerca un cangrejo Rosie accidentalmente se cae al mar y Sasha entra para sacarla.
Momentos después Rosie le cuenta a Sasha que se había vuelto una persona miedosa luego de que un joven le hiciera una broma luego de hacer una apuesta con sus amigos, Sasha se disculpa con Rosie por haber hecho que se cayera al mar y le dice que haría algo para compensarla, sin embargo Rosie le dice que no se preocupe ya que ya lo había hecho: ser su amiga cuando más lo necesitaba.
OBRAS: Canciones: ¡Pobre María!, 1835 Romances antiguos castellanos, 1837 Balada del cancionero (La miedosa; La libertá; La morena), 1840 Canto de cuna, 1840 Domini fanciullo, Balada, 1840 Le Roi de la montagne, 1840 Souvenir de Venise, 1840 Piano: Le Parnase, Op.
Es judío. Paula Capuzotti: Más miedosa que sus amigos, generalmente hace lo que le dicen. Es la mejor amiga de Graciela y le gusta Fabián.
La hija del gigante, como todo el mundo la llamaba, nombrábase Camila y era una criatura bellísima, de carácter dulce y tan miedosa que hasta de una mosca se asustaba.
me da por rachas. Una pena miedosa temblaba en su voz. Después su mano cogió mi mano y la puso de canto sobre su garganta para apretármela con el mentón.
en a Guadalajara, dictador de cadenas, carcelaria mandíbula de canto: verás la retiradas miedosa de tu hienas, verás el apogeo del espanto.
Ya pensaba yo en huir de aquí pero al pensar en ti, cambié de idea. Iba para casa, miedosa de presentarme con las manos vacías, cuando vi a un hombre esquilando pellejos de machos cabríos.
Era evidente que el primero que abriera la boca y que turbara el silencio, aunque fuera para una broma, causaría inquietud a los otros dos: hasta tal punto estábamos sumidos, cada uno por nuestro lado, en una ensoñación miedosa.
Y luego, volviéndose hacia Maura, que permanecía en cuclillas, muerta de miedo, la castigó con una palabra fea y levantó el rebenque para pegarle. Ella se cubrió el rostro con el brazo, en actitud de gata miedosa.
La madre tornera, que es poco miedosa, anoche a este claustro ya tarde salió, y allí en la escalera que va al campanario, un duende y tres brujas bailando encontró.