miasma

(redireccionado de miasmas)

miasma

(Del gr. miasma, mancha.)
s. m. Mal olor desprendido de los cuerpos muertos y las materias corrompidas, que antiguamente se creía que era causa de enfermedades. efluvio

miasma

 
m. Emanación nociva que se suponía desprendían los cuerpos enfermos o materias en descomposición y que ocasionaba ciertas enfermedades. Ús. más en plural.
Traducciones

miasma

miasma

miasma

miasma

miasma

Miasma

miasma

miasma

miasma

مستنقع

miasma

Miasma

miasma

Miasma

miasma

miasma

miasma

SMmiasma
Ejemplos ?
Vedles inmediatamente después del triunfo, cuando no se han secado todavía los charcos de sangre ni se han desvanecido los miasmas del cadáver en putrefacción: la primera faena de los héroes victoriosos se reduce a caer sobre los destinos de la Nación desangrada y empobrecida, como los buitres se lanzan sobre la carne de la res desbarrancada y moribunda.
para hacer lo que los dioses dicen y no lo que un anarca diferente como yo, lo dicte, discurso ensordecido, luego del asesinato diario: -Sean ustedes mismos; creen, pequeños dioses, aunque sea los hilos negros; libérense de miasmas cadeneros, robotes de infratextos, para amar la floración del cosmos; desobedezcan las telarañas y recuperen al humano encarcelado en los túneles de su ignominia.
Yo he venido aquí, entre otras razones, para respirar este ambiente puro, pues tengo en mis pulmones demasiados miasmas del Congreso de los Diputados.
Eso aspiran con nosotros los niños y no miasmas de arrabal en la canción perversa, que pretende ser criolla y acriolladora; eso ven, y no groserías de matones, ni seres envilecidos por todas las claudicaciones, en un atroz falseamiento de la psicología gaucha, sacrificada al afán exitista o simplemente confundida por pura ignorancia.
Cuando Homais volvió a las nueve (no se veía más que a él en la plaza desde hacía dos días), venía cargado de una provisión de alcanfor, de benjuí y de hierbas aromáticas. Llevaba también un recipiente lleno de cloro para alejar los miasmas.
Todo va al primer patio y nada al segundo patio. Los del primer patio respiran aire, los del segundo respiramos miasmas fétidas. Los del primer patio nadan en agua; nosotros no tenemos agua ni para beber.
Los miasmas se visten de limpio, y a fuerza de valsar en alas del viento, logran captarse la voluntad de los álamos negros y contraer matrimonio con los mimbres y los panjiles.
En los pantanos ocurre que el fango del fondo, donde anidan las miasmas de todas las enfermedades, y donde hay repelentes y oscuros animales venenosos, crece la raíz que, surgiendo de la superficie, hace abrir en su extremidad, entre hojas verdes, la blanca e impecable flor de loto; así, del fango de Siké, donde la envidia tenía su reino, surgían las reputaciones más blancas.
João Francisco tuvo la tétrica voluptuosidad de mantener su gente acampada sobre el mismo campamento de Saldanha todo el tiempo que los miasmas lo permitieron.
Y le dije: La fetidez de la muerte no tendrá poder sobre ti. Ni miasmas ni gusanos saldrán jamás de tu cuerpo. Ni uno solo de tus huesos se quebrantará.
Posible es que la sabandija llegue a creerse, de buena fe, la protectora y salvadora del rincón negro y húmedo, y que intente esfuerzos para prevenir que el sol y la escoba entren a él revolucionando, transformando el medio con la destrucción del medio y sus productos. Cumple con ello el deber de la propia conservación, porque ¿a dónde iría ella, falta de miasmas, de sombra y podredumbre?
El Idearium se me presenta como alta roca a cuya cima orean vientos puros, destacándose del pantano de nuestra actual literatura, charca de aguas muertas y estancadas de donde se desprenden los miasmas que tienen sumidos en fiebre palúdica espiritual a nuestros jóvenes intelectuales.