merino

(redireccionado de merinos)

merino

(Del lat. maiorinus.)
1. s. m. ADMINISTRACIÓN, HISTORIA Oficial público que se encargaba de la administración económica, judicial y financiera de un territorio.
2. merino mayor DERECHO, HISTORIA Juez con jurisdicción amplia que delegaba el rey en un territorio.
3. merino menor DERECHO, HISTORIA Juez que nombraba el rey o el adelantado con jurisdicción limitada.

merino, a

(Del nombre de la tribu africana de los Benimerines.)
1. adj./ s. GANADERÍA Se aplica a una raza ovina que está formada por carneros y ovejas que dan una lana muy fina.
2. GANADERÍA Se refiere al ganado que pertenece a esta raza.
3. adj. Se aplica a la lana fina, suave y rizada que da esta raza ovina.
4. s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona que cuida del ganado y de los pastos.
5. s. m. TEXTIL Tejido hecho con lana merina que forma un cordoncillo fino.

merino, -na

 
adj. Díc. de una raza de carneros que dan una lana muy fina y rizada.
adj.-s. Díc. del carnero de esta raza y de su lana.
m. Juez que antiguamente ponía el rey en un territorio, dándole amplias facultades.
El que se cuida del ganado y de sus pastos.
Tejido de cordoncillo fino de lana escogida y peinada.
Traducciones

merino

Merino

merino

merino

merino

Меринос

merino

ميرينو

merino

Merino

merino

Merino

merino

Merino

merino

Merino

merino

/a
A. ADJmerino
B. SM/F (= oveja) → merino (sheep)
C. SM (= lana) → merino wool
Ejemplos ?
El Ayuntamiento: Situado en la plaza de la Constitución con escudo de armas en su fachada con la inscripción "ARNEDOS Y MERINOS DE PESQUERA 1649".
El rey estaba representado por un merino que en un principio fue una persona de la familia burgalesa de los Lara. Pasados los años los administradores o merinos fueron elegidos en las familias autóctonas de la comarca.
La ganadería se alimentaba en pastizales y matorrales, sobreviviendo en invierno a base de yerba recolectada de praderios ribereños y hoja procedente de matorrales de roble, fresno y abedul. En ocasiones, los pastos de altura servían de agostadero a los merinos de la cabaña real.
Y el rey también dispuso que en su Casa se encargarían de compensar los daños ocasionados, y que los merinos deberían encargarse de confiscar los bienes necesarios a los culpables y de restituirlos a los perjudicados, con arreglo al derecho.
Y el día 2 de abril de 1316 los tutores del rey enviaron una carta al concejo de Sahagún ordenando que el abad del monasterio fuera el encargado de guardar las llaves de la villa, nombrar a los alcaldes, y dar permiso para que los merinos pudieran penetrar en su jurisdicción.
Los procuradores solicitaron al rey que restituyera a las villas de realengo todos los bienes de las mismas que él había entregado a los ricoshombres, a las órdenes militares o a los caballeros del reino, y entre los que se contaban las aldeas integradas en los alfoces de dichas villas, y los castillos que les habían sido entregados por los anteriores monarcas mediante privilegios, y también solicitaron al rey que ordenara a los merinos, jueces y alcaldes que se encargaran de restituir esos bienes a sus legítimos propietarios, según lo dispuesto en los privilegios de cada lugar, y que ignoraran todos los concedidos por Fernando IV que atentaran contra ellos.
Los procuradores solicitaron que los merinos mayores fueran acompañados por alcaldes del rey y que en la Corte hubiera cuatro alcaldes y escribanos para poder librar los pleitos, y que dos de ellos fueran hijosdalgo y los otros dos hombres buenos de las villas y ciudades.
Los procuradores solicitaron al rey que todas las cartas desaforadas que atentaran contra los privilegios, fueros, cartas, mercedes, libertades, usos o costumbres de los concejos, y que salieran de la Casa del rey sin audiencia, fueran desobedecidas por los merinos, jueces y alcaldes del territorio, y que en caso de que éstos quisieran cumplir lo dispuesto en ellas, los concejos pudieran impedirlo y las mostraran al rey, para que él dispusiera lo que creyera más conveniente.
El rey ordenó que en caso de que los merinos u otros oficiales ordenaran a los infanzones o a los que custodiaran a los malhechores que los condujeran ante ellos para cumplir las leyes, deberían llevarlos y no alojarlos en sus casas o pararse a defenderlos.
El rey dispuso que todos aquellos que desafiaran o amenazaran a los merinos, jueces o alcaldes del reino serían ejecutados y sus bienes confiscados, ya que los procuradores se habían quejado al rey de que a veces los parientes de los que habían sido castigados por dichos oficiales desafiaban a éstos.
Fernando IV ordenó que los individuos que hubieran luchado contra él, o que hubiesen incendiado villas o lugares durante la guerra civil no podrían ser jueces, merinos, alcaldes u oficiales en dichos lugares.
Los tutores del rey aprobaron que la Hermandad tuviese dos alcaldes en las ciudades y villas, siendo uno de ellos de los hijosdalgo y otro de los hombres buenos, y se dispuso que la jurisdicción de dichos alcaldes anularía la de los merinos mayores y menores y las de los demás representantes de la justicia.