merecido

(redireccionado de merecidos)
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merecido

s. m. Castigo considerado justo finalmente recibió su merecido.

merecido

 
m. Castigo de que se juzga digno a uno.

merecido, -da

(meɾe'θiðo, -ða)
abreviación
que corresponde justamente a alguien recompensa merecida

merecido

(meɾe'θiðo)
sustantivo masculino
castigo que corresponde justamente a alguien ¡Te daré tu merecido!
Sinónimos
Traducciones

merecido

due, just

merecido

verdient

merecido

άξιζε

merecido

fortjente

merecido

ראוי

merecido

förtjänade

merecido

A. ADJ [premio, descanso] → well-deserved
bien merecido lo tieneit serves him right
B. SMjust deserts pl
llevarse su merecidoto get one's just deserts
Ejemplos ?
El partido conservador al cual pertenece don Carlos Riso-Patron, recoje con esplicable orgullo los merecidos homenajes que se tributan al ilustre majistrado.
Y tú, mi dulce amiga, cuyo hermoso corazón es el ara del amor conyugal y la ternura, que por seguir y consolar tu esposo, en tabla mal segura osaste hollar con varonil denuedo mares por sus naufragios tan famosas, y cortes más que mares procelosas; tú, que aun en medio del dolor serena, viste abrirse a tus pies la tumba oscura, ni asomada a su abismo te espantaste, y ansiedad, y amargura, en los pesares sólo, mal merecidos, de Risel mostraste, o cuando el tierno pecho te asaltaba dulce memoria de tu patria ausente; ¡oh!, entonces no sabías que al volver a tu patria y tus amigos en premio el cielo a tu virtud guardaba lo que negó a diez años de deseos, y que madre a tu madre abrazarías.
Si, pasó bajo sus puertas Al doblar de los tambores Con mas aplausos y honores De los que el soñó jamas; Pero llegó á su palacio Y al entrar por sus dinteles Sus merecidos laureles Maldijo, y su ser quizas.
Fueron tantos y tales —y tan justos y merecidos— los cargos, actividades, condecoraciones y honores de don Javier Ugarte, que su sola enumeración nos llevaría hasta lindes remotas y muy alejadas de nuestro propósito.
Mi pluma es débil, lo conozco; pero la complacencia que me asiste es grande, como que he sido uno de los motores, para la realización de estas ideas, que de mucho tiempo ocupaban a este ilustre cuerpo en beneficio de nuestra juventud, y así me produciré en los términos a que alcance, no ya para deslumbraros con una vana y estudiada elocuencia, sino para que me ayudéis con vuestras luces a dar los merecidos elogios al Consulado, al director y a sus alumnos.
Cañuela cesó de sollozar, súbitamente, y enjugándose los ojos con el revés de la mano, miró a Petaca, embobado, con la boca abierta. ¡Cuán merecidos eran los mojicones!
Estos recuerdos tienen por objeto que el Congreso se penetre de que cuando el Gobierno en ejercicio de sus atribuciones da ascensos en el Ejército del Sur, en el de reserva o en la Marina, antes o después de la victoria que obtendremos, y proponga para los que no tiene facultad de acordar, serán muy merecidos y con solo la mira de que los agraciados recuerden siempre que la Patria, a la que tienen el deber de servir y sacrificarse por ella sin derecho a recompensa alguna, ha quedado satisfecha del exacto cumplimiento de la obligación del ciudadano.” “Ministerio de Guerra y Marina Señores Secretarios de la Honorable Cámara de Diputados.
Este es, Señor Excelentísimo, el lastimoso estado en que se halla esta Ciudad y su distrito, y no obstante esto, hasta donde alcanzare su posibilidad llegará con deseo de ser buenos ejecutores de lo que Su Majestad nos manda, en que obra mucho el venir por mano de Vuestra Excelencia, a cuyo gobierno con tantas experiencias se halla obligada esta Provincia y esperamos que lo estará esta Ciudad, representando Vuestra Excelencia a Su Majestad nuestros fieles afectos a su servicio y condoliéndose de la pobreza de esta tierra, para que lo uno y otro obligue a que recibamos siempre de Su Majestad los favores y mercedes que le tiene merecidos tan leales vasallos...
Los, y, ministros y criados que al presente se hallan en servicio del emperador y rey nuestro señor, no se debe dudar que, noticiosos de la generosa deliberación de los Excelentísimos brazos de morir antes que dejar de ser sus vasallos, entregándose vilmente a la, acordándose que nacieron libres y privilegiados, y que estas franquezas son las que les han elevado al honor y distinción que gozan, regarán con sus lágrimas los reales pies de su majestad, implorando de su clemencia los merecidos alivios.
¡Ah! Si no fuera por estos merecidos descansos, no sé lo que pasaría con nosotros. Todos tenemos derecho a un poco de reposo, tranquilo, apacible, desligado de las odiadas y cotidianas ocupaciones; del arduo, constante, por desgracia necesario y fatigoso quehacer.
Paseando por el patio aquella tarde, triste y sola, como de costumbre, se inclinó para coger una flor y vio junto a la planta una carta rota en menudos pedazos; le pareció que conocía la letra, guardó los papeles, y al subir a su celda se entregó al minucioso y difícil trabajo de unir aquellos fragmentos. La carta decía así: «Blanca mía, después de un año de crueles, pero merecidos sufrimientos, soy libre.
Nadie es feliz: si llega a poseer grandes riquezas, podrá serlo más que otro, pero nunca enteramente. = EL CORO No parece sino que un dios ha acumulado en este solo día merecidos males contra Jasón.