merecido


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merecido

s. m. Castigo considerado justo finalmente recibió su merecido.

merecido

 
m. Castigo de que se juzga digno a uno.

merecido, -da

(meɾe'θiðo, -ða)
abreviación
que corresponde justamente a alguien recompensa merecida

merecido

(meɾe'θiðo)
sustantivo masculino
castigo que corresponde justamente a alguien ¡Te daré tu merecido!
Sinónimos
Traducciones

merecido

due, just

merecido

verdient

merecido

άξιζε

merecido

fortjente

merecido

ראוי

merecido

förtjänade

merecido

A. ADJ [premio, descanso] → well-deserved
bien merecido lo tieneit serves him right
B. SMjust deserts pl
llevarse su merecidoto get one's just deserts
Ejemplos ?
El volumen de la Tragicomedia de Lisandro y lloselia, centón de picantes y obscenos chistes, es juzgado por don Juan Euge- nio Ilartzenbuch; y el de la Lozana Andaluza, historia en que se pintan con colores muy verdes y gran desnudez de imáge- lies, las escandalosas aventuras de una meretriz, ha merecido ser citado con elogio, en la Biblioteca de autores españoles, por el culto don Pascual de Gayángos.
Me llenan de consternación las quejas que repetidamente se me dan de varios individuos, ya de los que han merecido mis comisiones, ya de los que sirven en mis ejércitos, por sus excesos en tomar cabalgaduras por los lugares de su tránsito, no solo en las fincas de europeos, sino en las de mis amados americanos, y cuando mis intenciones en llevar adelante la justa causa que sostengo, no son otras que la comodidad, descanso y tranquilidad de la nacion, no puedo ver con indiferencia las lágrimas que ocasionan aquellos individuos, adulterando sus comisiones y abusando de mis confianzas y sus facultades.
ndrés Fernández de Andrada Epístola moral a Fabio Fabio, las esperanzas cortesanas prisiones son do el ambicioso muere y donde al más activo nacen canas; el que no las limare o las rompiere ni el nombre de varón ha merecido, ni subir al honor que pretendiere.
Artículo 17 .- La calidad de ciudadano se pierde: 1º.- Por pérdida de la nacionalidad chilena; 2º.- Por condena a pena aflictiva, y 3º.- Por condena por delitos que la ley califique como conducta terrorista y los relativos al tráfico de estupefacientes y que hubieren merecido, además, pena aflictiva.
- El golpeado alegó discreto, como si no quisiera que lo escucharan. - Por nada, tú. Te consta que le di su merecido por metiche. - ¡Puros cuentos!
Porcia, reviviendo en el gozo de haberle merecido a su marido parte de su cuidado, y resucitando la voz caída por el desperdicio de la sangre, le dijo: Segunda oración de Porcia -Bruto, en nada tienes peligro: si matas, te debe tu patria su vida; si mueres, te debe por su vida tu muerte.
Involuntaria, oh reina, de tu cabeza me retiré, involuntaria: lo juro por ti y tu cabeza, 40 y que su merecido lleve, si lo hay, quien inanemente jurare: pero ¿quién que él mismo, postularía, al hierro es par?
Si el historiador de mañana es además de veras comprensivo y dotado de la capacidad suficiente para no dejarse influir por la verdad formal de los documentos oficiales (válvulas de escape o puentes de plata de mucho uso útil), tampoco ha de explicarnos la pacífica devolución de las Malvinas a su auténtico dueño como un acto “ejemplarizante” de justicia internacional… Lo que sencillamente ha de expresar; lo que debe decirnos prosaicamente, es que el venturoso pasaje a que asistiremos nosotros tiene su real y positiva explicación en el hecho de que coincidieron, de un lado la vertical caída del afán imperial de Gran Bretaña (las escaleras se hicieron para subir y bajar) y del otro el auge creciente y merecido del gran pueblo argentino...
18º- Instituyo por mi única y universal heredera de mis bienes, derechos y acciones a mi esposa legítima señorita doña Adelaida Guzmán, sin que nadie pueda pedirle cuenta ni exigirle cosa alguna fuera de su voluntad, pues no tengo herederos forzosos y siento vivamente no haber tenido sucesión con ella. 19º- Declaro en conciencia, que creo no haber merecido la muerte y que voy a hacer asesinado jurídicamente.
Fue el serenísimo duque de Anjou admitido por conde de Barcelona, con derogación de, el cual se halló oprimido de las grandes fuerzas que los franceses pusieron en el Rosellón, ayudados sus designios de la desmesurada ambición de los, que, buscando más despótico su gobierno, han encontrado su justo y merecido abatimiento.
-Mi nuestra reverenda madrecita, TONANTZIN-NONANTZIN, COATLICUE, les he dado el castigo merecido a tus hijos perversos.- Acercándose con gran ternura a su madre, HUITZILOPOCHTLI con su viril voz, decía -Aquí te traigo tus valiosos despojos.
Los que han merecido su lado son perjuros, acusadores, asesinos, sacrílegos y invencioneros, y estos últimos son los más a propósito para establecer su dominio; porque con arbitrios, quimeras, locuras y novedades distraen el juicio de los pueblos, y les desperdician la atención con el movimiento perpetuo de maquinaciones nunca oídas.