Ejemplos ?
La ciudad se despoblaba rápidamente, y hubiese quedado totalmente abandonada a no ocurrírseles a los jueces sentenciar a muerte a cierto vagabundo, merecedor de horca por delitos que llamaron la atención en una época en que se mataba y robaba sin dar a esto otra importancia que la de naturales desahogos.
Estoy seguro de que estamos resueltos a hablar con una sola voz para afirmar que ninguna cultura, idioma o tradición de ningún pueblo es inferior ni merecedor de desprecio, burla o destrucción.
"Sí, o los poemas de Oates, o 'Pasado y Presente', o 'En el Principio', o-- oh, podría mencionar docenas de libros, cada uno merecedor de un año de la vida de uno," declaró la Sra.
Y dejado aparte, es justo los tenga por sus servicios: por ellos y por otras muchas razones que hay, es merecedor de las mercedes que V.
Cuantas veces he regresado a la patria, he sentido más y más acentuados, el afán por su progreso, la admiración por su naturaleza esplendorosa, el apego a sus muy pecualiares costumbres y tradiciones, y el amor a su pueblo, tan merecedor de una vida más humana y digna de sus capacidades.
en su tiempo, con aquella liberalidad que acostumbra pagar a sus súbditos y vasallos sus servicios; y aunque los míos no sean de tanto momento cuanto yo querría, por la voluntad que tengo de hacerlos los más crecidos que ser pudiesen, me hallo merecedor de todas las mercedes que V.
Era el uno considerar que le convenía hacer hazañas que le hiciesen merecedor de Isabela, y el otro que no podía hacer ninguna si había de responder a su cathólico intento que le impedía no desenvainar la espada contra cathólicos; y si no la desembainaba había de ser notado de christiano, o de cobarde, y todo esto redundaba en perjuicio de su vida y en obstáculo de su pretensión.
Y como le vio Arnesto, dijo: —Ricaredo, estáme atento a lo que decirte quiero. La reina, mi señora, te mandó fueses a servirla y a hacer hazañas, que te hiciesen merecedor de la sin par Isabela.
¡Este Discurso revela la Iluminación Perfecta que Transciende las Comparaciones!" (9) "Dime, Subhuti, ¿un discípulo que comienza a cruzar la Corriente se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-entra-en-la-Corriente'?" "No, Señor.
Solo se puede decir que verdaderamente ha entrado en la Corriente aquel discípulo que no diferencia entre él mismo y los demás, que no toma en consideración nombre, forma, sonido, olor, gusto, tacto, o cualquier otra cualidad." "¿Un adepto que está sujeto a tan solo un renacimiento más se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-solo-va-a-renacer-una-vez'?" "No, Señor.
A nivel nacional, don Isidro se hizo merecedor de las más altas distinciones que otorga el Gobierno de la República, entre las que destacan las medallas a la Lealtad a la Patria (1932), al Mérito Revolucionario (1942), Defensores de la República y Legión de Honor (1951), para culminar con la Medalla Belisario Domínguez, que le fue otorgada por el Senado de la República en 1960.
Si su autor no es gran poeta, si no le es dado alcanzar a puesto culminante entre los lite- rates del Peru, no es tampoco merecedor de insultante des- den y de que sobre su libro se haya hecho la conjuracion del silencio.