mercenario


También se encuentra en: Sinónimos.

mercenario, a

(Del lat. mercenarius, el que guerrea por una paga.)
1. adj./ s. MILITAR Se refiere al soldado o a la tropa que sirve a un gobierno extranjero a cambio de dinero en las guerras empezaron a haber tropas mercenarias a partir de la edad media; ha entrado a formar parte de un cuerpo de mercenarios.
2. Que recibe un salario por su trabajo. asalariado
3. Se aplica al religioso de la orden de la Merced.
4. s. m. OFICIOS Y PROFESIONES Trabajador o jornalero del campo. bracero
NOTA: También se escribe: mercedario

mercenario, -ria

 
adj.-s. catol. Mercedario.
m. f. Persona que sirve por estipendio.
adj. mil. Díc. de la tropa que sirve a un país extranjero por cierto estipendio.

mercenario, -ria

(meɾθe'naɾjo, -ɾja)
sustantivo masculino-femenino
1. que combate por dinero Tiene un ejército de mercenarios.
2. que trabaja únicamente por el dinero El periodista que no es fiel a la verdad termina siendo un mercenario.
Sinónimos

mercenario

, mercenaria
adjetivo
asalariado*.
Mercenario es despectivo y se aplica al que sirve por estipendio en una función o trabajo que debería desempeñar personalmente el que lo paga. Por ejemplo, tropas mercenarias son las que sirven por salario a un país extranjero.

mercenario:

jornalerosoldado, mesnadero, asalariado,
Traducciones

mercenario

Söldner

mercenario

hack, hireling, mercenary

mercenario

mercenario, venale

mercenario

mercenaire

mercenario

наемник

mercenario

mercenário

mercenario

المرتزقة

mercenario

Наемник

mercenario

שכיר חרב

mercenario

傭兵

mercenario

용병

mercenario

A. ADJmercenary
B. SM (Mil) → mercenary (Agr) → day labourer (pey) (= asalariado) → hireling
Ejemplos ?
Deplora que sigan llegando mercenarios a la Jamahiriya Árabe Libia y exhorta a todos los Estados Miembros a que cumplan estrictamente las obligaciones que les incumben con arreglo al párrafo 9 de la resolución 1970 (2011) para impedir el suministro de personal mercenario armado a la Jamahiriya Árabe Libia; Prohibición de vuelos 17.
El impúdico, el mercenario, el traidor, no ha de sentirse nunca herido de las críticas que le hagan, no ha de sentirse nunca ofendido por lo que le digan, no ha de saber lo que es la amargura, porque quien no tiene pudor ni tiene dignidad no se puede amargar por nada en este mundo.
Así es que amanece el lunes, y parece que los habitantes de Madrid no han vivido los siete días de la semana sino para el día en que deben precipitarse tumultuosamente en coches, caballos, calesas y calesines, fuera de las puertas, y en que creen que todo el tiempo es corto para llegar al circo, adonde van a ver a un animal tan bueno como hostigado, que lidia con dos docenas de fieras disfrazadas de hombres, unas a pie y otras a caballo, que se van a disputar el honor de ver volar sus tripas por el viento a la faz de un pueblo que tan bien sabe apreciar este heroísmo mercenario.
¿Se indignará porque algo le falte en el destierro, cuando falta dote a Scipión, mercenario a Régulo, y a Menenio dinero para sus funerales?
Hubo otra ráfaga de voces violentas y apasionadas. El viejo mercenario alzó los brazos imponiendo silencio -¡Dejad a la gente que platique!
Honroso en todo caso, sería honrado siempre; siempre verdaderamente libre, espontáneo, jamás forzado, nunca esclavo ni mercenario.
—¿Qué dices? ¿permite a un mercenario mejor que a tí hacer lo que quiere de los caballos, y le da además un salario? —¿Por qué no?
Mercenarios no son los que van a la guerra por amor a su patria. Un mercenario es un matón a sueldo. Es alguien que mata, que derrama sangre por dinero, la sangre del que sea.
Dejamos la molestia de ser fiscales, y conseguimos la de ser jueces; acabóse la judicatura, pasa a contador mayor; envejeció siendo mercenario procurador de haciendas ajenas, y hállase embarazado con la propia.
La mujer instruida, entrando en la vida social, sería el medio más eficaz para la pacificación y el desarme, y no las palabras hueras de los déspotas. Sería el fin de la prostitución, del relajamiento mercenario y vil.
Como es de todos conocido, después de la tremenda conmoción llamada crisis del Caribe, los Estados Unidos contrajeron con la Unión Soviética determinados compromisos que culminaron en la retirada de cierto tipo de armas que las continuas agresiones de aquel país -como el ataque mercenario de Playa Girón y las amenazas de invadir nuestra patria- nos obligaron a emplazar en Cuba en acto de legítima e irrenunciable defensa.
Ni la maledicencia, que en todo se ceba y para la que no hay fama libre de escupitajo, halló jamás pretexto para morder en el humilde lego mercenario.