menudos


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Sinónimos

menudos

sustantivo masculino plural
despojos, achura (América). menudo
Traducciones

menudos

interiora
Ejemplos ?
Del trezeno fablemos, los otros terminados, morrán todos los omnes, menudos e granados, mas a poco de término serán resucitados, por venir al Judicio justos e condenados.
«De cuerpo pequeño y algo grueso, sus movimientos eran llenos de vivacidad; su rostro oval y de un moreno pálido lucía no pocas cacarañas u hoyitos de viruelas, que ella disimulaba diestramente con los primores del tocador; sus ojos eran pequeños, negros como el chorolque y animadísimos; profusa su cabellera, y sus pies y manos microscópicos; su nariz nada tenía de bien formada, pues era de las que los criollos llamamos ñatas; un lunarcito sobre el labio superior hacía irresistible su boca, que era un poco abultada, en la que ostentaba dientes menudos y con el brillo y limpieza del marfil; cuello bien contorneado, hombros incitantes y seno turgente.
Observé, sin embargo, los pasos que venían por la orilla. Menudos rastros de mujer que el mar había borrado en algunos sitios, circundaban el lugar donde yo me había dormido y seguían hacia el puerto.
Colocando su diestra enflaquecida al borde de la cuchilla afilada, fueron cayendo ante ella los menudos confetti del recorte y las esquinas de los naipes, quedando delicadamente ovadas, primorosas.
Arbitro de tantas flores lugar el olfato obtuvo en forma no de nariz, sino de un blanco almendruco. Un rubí concede o niega, según alternar le plugo, entre veinte perlas netas doce aljófares menudos.
de menudos cascabeles, y antes de que asomase la fornida persona del ama, la duquesa sonrió a una manecita pálida, hoyosilla: una manecita de diez meses que esgrimía un sonajero de plata.
Además, que mis estudios y meditaciones sobre todos los secretos de la madre Naturaleza y mi asidua investigación acerca de los seres más menudos y casi incorpóreos, han aguzado de tal suerte mis sentidos, que veo, toco y oigo lo que por ingénita y grosera dureza del sentir no notan ni descubren los otros mortales.
Si no es eterno el rigor de los hados, y reservan a mi patria infeliz mayor ventura; dénsela presto, y mi postrer suspiro será por ella… Prevenid en tanto flébiles tonos, enlazad coronas de ciprés funeral, musas celestes; y donde a las del mar sus aguas mezcla el Garona opulento, en silencioso bosque de lauros y menudos mirtos, ocultad entre flores mis cenizas.
Hizo, en efecto, lo que pedía, donde a la prima le pareció más conveniente que lo hiciera, y ésta se quedó pasmada cuando advirtió que era oro purísimo en no muy menudos granos lo que la muñeca acababa de hacer.
El tiempo pasaba; don Pedro seguía cumpliendo regularmente con sus obligaciones; y cuando, por la mañana, después de haber atado en el palenque su caballo, bien rasqueteado y con la crin cuidadosamente tusada, se venía -caminando, al parecer, ligero, pero a pasitos tan cortos y menudos que su apuro era más ficticio que real- a saludar al patrón, con afectuosa humildad, su cara, de facciones distinguidas, realzadas por un cuadro de pelo negro ondulado y de barba toda rizada, recordaba esos hermosos tipos semíticos, cuya sumisa gravedad deja traslucir en los ojos, a la vez serios y risueños, algo como cierto desprecio burlón para la humanidad en general y para el interlocutor en particular.
Don Simón Antonio rugió con voz estentórea: -¡Ah, con que no es mentira, bandido, ladrón! E inclinándose, cogió la camisa del delincuente y se la arrancó en menudos jirones.
Además, aprendió en la India el castizo español secretos que no quería comunicar, recetas y específicos con que los indios logran curaciones sorprendentes, y al hablar de esto, arrollando la manga de la americana y la camisa, me enseñó su brazo prolijamente picado a puntitos muy menudos, y exclamó: -Aquí tiene usted el modo de no padecer de reuma...