Ejemplos ?
Su mentalidad, nutrida de tradiciones y enseñanzas de un pasado histórico de gloriosa unidad, no podía dejar de amarla sin motivo.
Seguramente muchos, con mentalidad formal dirán que es producto de un fenómeno natural, ajeno a la voluntad de los seres humanos.
Carta de Jamaica (6 de Septiembre de 1.815) Allí se asoma la penetrante inteligencia de Bolívar mostrando dotes proféticos; no tiene nada de mago, ni de brujo, es el juicio recto y certero de una mentalidad política coherente que con rigor y serenidad prevé el porvenir partiendo de los datos del presente.
Nuestras respuestas atienden a los retos actuales, con base en nuestra memoria histórica y con la mirada en el futuro. El campo hoy nos exige hoy una nueva actitud y una nueva mentalidad.
Su primera enseñanza la recibió en la Escuela "González Suárez", a la cual, años más tarde, retornó con una vasta preparación y espíritu de vocación al apostolado de la enseñanza, para ofrecer sus lecciones y el ejemplo de su vida honorable, forjada solamente a través del sacrificio, la preparación pedagógica y el fiel cumplimiento de su misión, así como sus anhelos por servir a su pueblo con definida mentalidad de patriotismo y propósitos de conquistar nuevos escalones de progreso educativo para su Ciudad.
Para lograr los objetivos señalados es indispensable para el nuevo Gobierno dotar a sus actos de la más estricta moralidad pública, para iniciar con su ejemplo un cambio profundo en la mentalidad del país.
Pero al darlo comprendimos que habíamos asumido un compromiso irrenunciable: abrirle a Chile una nueva era histórica, a través de un cambio profundo en la mentalidad nacional, y de la construcción gradual y realista de una nueva institucionalidad.
Son ustedes, estimados jóvenes, los que deberán encarnar esas nuevas generaciones que, con renovada mentalidad, podrán consolidar un Chile unido y libre en la grandeza de su misión futura.
Debemos reconocer que en otras legislaturas hubo diputados de la derecha más avanzados, con mentalidad moderna que ya no manejaban las viejas tesis del Estado abstencionista, las viejas concepciones, superadas por la historia, de la intervención supletoria en la economía nacional.
El estilo bajo y mediocratizante que ha caracterizado a la política nacional en el último tiempo ha ido desarrollando una mentalidad que frecuentemente ha llegado a considerar el éxito personal como algo negativo, que hay que esconder o “hacerse perdonar” .
Las Fuerzas Armadas y de Orden no fijan plazo a su gestión de Gobierno, porque la tarea de reconstruir moral, institucional y materialmente al país, requiere de una acción profunda y prolongada. En definitiva, resulta imperioso cambiar la mentalidad de los chilenos.
Todo esto será posible cuando desarrollemos con esfuerzo, sacrificio y heroísmo en el trabajo una nueva economía, una nueva mentalidad, un nuevo espíritu, una nueva conciencia, que en efecto tienen que ofrecerla los campesinos y obreros chilenos.