memorable

(redireccionado de memorables)
También se encuentra en: Sinónimos.

memorable

adj. Que merece ser recordado o que deja un recuerdo duradero su última actuación fue memorable; aquella frase se hizo memorable . célebre

memorable

 
adj. Digno de memoria.

memorable

(memo'ɾaβle)
abreviación
que es digo de ser recordado o conservado en la memoria actuación memorable
Traducciones

memorable

memorable

memorable

mémorable

memorable

memorável

memorable

لا تنسى

memorable

mindeværdig

memorable

기억에 남는

memorable

ADJmemorable
Ejemplos ?
3 Gloria y hermosura es su obra; Y su justicia permanece para siempre. 4 Hizo memorables sus maravillas: Clemente y misericordioso es Jehová.
Había sido un acontecimiento inolvidable, que el general narraba año tras año con regularidad, repitiendo siempre las memorables palabras que habla pronunciado al restituir el sable al príncipe: «Sólo un suboficial pudo hacer prisionero a Su Alteza; yo nunca».
Sentía la nueva felicidad de escapar a toda vigilancia, de andar y explorar a la ventura, porque su espíritu, en el cuerpo de sus antepasados, y durante miles y miles de años, estaba habituado a cumplir hazañas memorables en descubrimientos y conquistas: victorias en batallas cuyos momentos críticos eran centurias, cuyos campamentos triunfales eran ciudades talladas en peñascos.
Con verdad os declaro que, en toda mi existencia, desde que en la infancia alborearon en mí los primeros destellos de la razón, hasta ahora que he llegado a la madurez de mi virilidad, siempre hice todo según lealmente lo entendí, y jamás dejé por hacer nada que creyese útil a nuestra Patria y a la gran causa que durante tanto tiempo me cupo la honra de acaudillar. Volveré, os dije en Valcarlos, aquel amargo día, memorable entre los más memorables de mi vida.
La prueba documental de ello quedó fijada en el ya muchas veces citado Diario del Coronel Lista que escuetamente dice al respecto: “A las seis salieron (de la Línea Interior) por el Portón del Centro 370 pertenecientes al Regimiento de Cazadores Vascos de Servicio de la Gran Guardia por 24 horas” FELIPE FERREIRO OBRA CONSULTADA "Panegíricos periodísticos en el Río de la Plata-Discusiones memorables", Manuel Azaña- Horacio Haddad- Editorial Clavel, Buenos Aires, 1949
El famoso recurso mnemotécnico que reúne los 19 modos silogísticos que todo estudiante de lógica tradicional ha bien o mal memorizado, nos resume tal “modernidad”, que edificó una de las aportaciones memorables de aquellos abnegados amorosos del saber aristotélico, platónico, páulico, augustiniano, tomístico etc., siempre en función bíblico-teológica.
Sala” debió reunirse para sus tareas en Florida, lugar donde residía el gobierno desde los comienzos memorables de junio de 1825, pero si así hubiera sido, perdíase una oportunidad para el “campanazo”… Los precedentes no podían obligar a la Junta de Representantes, “autoridad suprema de la Provincia” y para demostrarlo, contribuyendo a crear “la fibra legal” en el medio bárbaro, era conveniente, desde luego, establecerse en otra parte, aun cuando ello sirviera, además, para mostrar que los diputados preferían acercarse a Buenos Aires y alejarse de Lavalleja y los buenos soldados patriotas acampados en Durazno.
El Presidente Kennedy ocupará siempre lugar especial en nuestro recuerdo por la amistad que, con cordiales expresiones y con hechos memorables, demostró a nuestro país en el desempeño de su elevada magistratura.
En estos seis años de gobierno en los que el señor Presidente respondió al apoyo de la clase trabajadora y a la confianza en él depositada, cuatro fechas son memorables para nosotros, los trabajadores.
Yo, que olvido con la facilidad del mundo las fechas más memorables, y apenas si guardo un recuerdo confuso y semejante al de un sueño desvanecido de los acontecimientos que, por decirlo así, han cambiado mi suerte, puedo referir con los detalles más minuciosos lo que me sucedió tal o cual día, paseándome por esta o la otra parte, cuanto se dijo en una conversación sin interés ninguno tenida hace seis o siete años, o el traje, las señas y la fisonomía de una persona desconocida que mientras yo hacía esto o lo de más allá, se puso a mi lado, o me miró o le dirigí la palabra.
Me dieron un trozo de la Eneida, traducción Larsen, para analizar gramaticalmente; era una invocación que empezaba: por "¡Diosa!" - "¡Pronombre posesivo!", dije, y bastó; porque con voz de trueno Larsen me gritó: "¡Retírate, animal!" Esto era en diciembre; en marzo arremetí de nuevo, pasé regular, con recomendación de mayor estudio para el año venidero, e ingresé en la famosa clase de latín donde Pirovano hacía sus raras y memorables apariciones.
La verdad era que había trabajado tanto por llegar a mi punto de observación, y esperaba que en aquel patio tuvieran lugar cosas tan memorables, que lanzaba ese pretexto, harto plausible, para quedarme allí.