megalomanía


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megalomanía

(Del gr. megas, megalos, grande + mania, locura.)
1. s. f. SIQUIATRÍA Tendencia a sobrevalorar las propias capacidades físicas, intelectuales, sexuales o sociales.
2. SIQUIATRÍA Trastorno mental que consiste en un excesivo deseo de grandeza.

megalomanía

 
f. psicol. Manía o delirio de grandeza en alguno de los siguientes aspectos: capacidad, fuerza física, fortuna, origen social o proyectos grandiosos e irreales.

megalomanía

(meγaloma'nia)
sustantivo femenino
delirios de una persona que se cree superior o muy importante La megalomanía es un trastorno mental.
Sinónimos

megalomanía

sustantivo femenino

megalomanía:

ansiafuror, fantasía, delirio,
Traducciones

megalomanía

Größenwahn, Megalomanie

megalomanía

megalomania

megalomanía

megalomanio

megalomanía

suuruudenhulluus

megalomanía

mégalomanie

megalomanía

מגלומניה

megalomanía

grootheidswaanzin, megalomanie

megalomanía

megalomania, poczucie wyższości

megalomanía

megalomani

megalomanía

夸大狂

megalomanía

megalomania

megalomanía

Megalomania

megalomanía

storhedsvanvid

megalomanía

storhetsvansinne

megalomanía

SFmegalomania
Ejemplos ?
Todavía posee un submarino en una cámara secreta, el Disco es ahora una civilizada fragata, y equipada con las comodidades para un villano, y particularmente para un villano que define a un personaje europeo (las películas de EON en años recientes han hecho a sus villanos intensamente americanizados en términos de megalomanía).
Fue detenido por publicar un artículo en contra de la figura de Benito Mussolini, en el que atacaba la "megalomanía y ceguedad propias de este dictador soberbio y mediocre que sueña con una nueva civilización occidental".
De forma similar él concluyó que "nosotros podemos detectar un elemento de megalomanía en muchas formas de desorden paranoico. Nosotros hemos justificado asumir que esta megalomanía es esencialmente de una naturaleza infantil y que, como parte del proceso de desarrollo, es sacrificada a las consideraciones sociales." Edmund Bergler también considera la megalomanía normal en la niñez, y para ser activada en la vida más tardía como juego.
Otto Fenichel establece que, para aquellos que reaccionan en la vida posterior hacia el daño narcisista con negación, está teniendo lugar una regresión similar a la megalomanía de la niñez.
Donde Freud vio la megalomanía como un obstáculo para el psicoanálisis, en la segunda mitad del siglo XX las teorías de la relación objetiva, tanto en Estados Unidos como con los británicos kleinianos, se dedicaron a situar la megalomanía como un mecanismo de defensa psicológico.
Influido por un sacerdote católico en Quebec, Riel creía cada vez más que él era el líder divinamente escogido de los métis. Biógrafos modernos especulan que Riel podría haber sufrido un desorden psicológico llamado megalomanía.
Tal aproximación se construye sobre la perspectiva de Heinz Kohut de la megalomanía narcisista como un aspecto del desarrollo normal, en constraste con la consideración de Otto Kernberg de tal grandiosidad como el desarrollo de una distorsión patológica.
No está mencionada en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, por sus siglas en inglés) published by the American Psychiatric Association ni en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades (ICD, por sus siglas en inglés). La palabra megalomanía deriva del griego μεγαλο- megalo- "grande", y μανία- mania - "locura, frenesí".
Sigmund Freud comentó del sentido neurótico adulto de omnipotencia que "esta creencia es un franco reconocimiento de una reliquia de la antigua megalomanía de la infancia".
Así como un síntoma de patología, un grado de megalomanía es una forma de defenderse contra la pérdida en la vida diaria —una maníaca defensa ante la experiencia de separación y pérdida.
La megalomanía de Aizen llega a niveles inimaginables; llegando a afirmar incluso que solo los débiles necesitan confiar en algo o en alguien, pues para ellos es imposible vivir sin obedecer a alguien que esté por encima de ellos.
Además, son típicamente mucho más poderosos que los héroes y los desafían con ingenio. En algunos casos se atribuye este sadismo a algún trastorno mental o responde a una combinación de megalomanía y hedonismo.