mediocridad

mediocridad

1. s. f. Carácter de lo que es mediocre. imperfección, medianía excelencia
2. Persona de poca inteligencia o de escaso mérito quiero el mejor equipo, no mediocridades. vulgaridad

mediocridad

 
f. Medianía.
Persona de poca importancia, talento, eficacia, etc.

mediocridad

(meðjokɾi'ðað)
sustantivo femenino
condición de mediocre Su mediocridad no lo deja progresar.
Traducciones

mediocridad

mediocrity

mediocridad

médiocrité

mediocridad

middelmatigheid

mediocridad

mediocridade

mediocridad

平庸

mediocridad

平庸

mediocridad

middelmådighed

mediocridad

평범

mediocridad

SF (pey) → mediocrity
es una mediocridadhe's a nonentity
Ejemplos ?
Hasta su propia dulzura de carácter le rebelaba. La mediocridad doméstica la impulsaba a fantasías lujosas, la ternura matrimonial, a deseos adúlteros.
Axioma de la mediocridad: tal y como son las cosas entre nosotros y alrededor de nosotros deben haber sido en todas partes, pues todo es así verdaderamente tan natural...
En el año 2004, 52 años más tarde. Esto habla de las injusticias, de la mediocridad, y también habla de que no se puede tapar el Sol con la mano, en definitiva.
La presuntuosa charlatanería y la misteriosa gravedad con que Changarnier se dignaba llevar el mundo sobre sus hombros forma el más ridículo contraste con los acontecimientos producidos durante la revista de Satory y después de ella, los cuales demostraron irrefutablemente que bastaba con un plumazo de Bonaparte, el infinitamente pequeño, para reducir a este engendro fantástico del miedo burgués, al coloso Changaroier, a las dimensiones de la mediocridad y convertirle —a él, héroe salvador de la sociedad— en un general retirado.
Si se compara la insípida y pusilánime mediocridad de la literatura política alemana con este sublime y brillante comienzo de los obreros alemanes; si se comparan estos gigantescos zapatos de niño del proletariado con las proporciones enanas de los desgastados zapatos políticos de la burguesía, hay que profetizar a esta Cenicienta una talla de atleta».
En la derecha y en la izquierda tuvieron que alistarse los mejores de quienes componen nuestra juventud, unos por reacción contra la insolencia y otros por asco contra la mediocridad; pero al revolverse contra lo uno y contra lo otro, al alistarse por reacción del espíritu bajo las banderas contrarias, tuvieron que someter el alma a una mutilación, resignarse a ver a España sesgada, de costado, con un ojo, como si fueran tuertos de espíritu.
arta XXXIXVentajas de la mediocridad Los apuntes que deseas, ordenados con todo cuidado y reducidos a poco espacio, ya los compondré; pero veas que no sea demasiado provechoso el sistema usual que no éste que ahora se denomina “breviario”, y antiguamente, cuando hablábamos en latín, “sumario”.
Paso el tiempo de las conciencias tranquilas, de la mezquindad profesional, de la mediocridad lucrativa, del helamiento intelectual, paso también la época de la política como irresponsable juego de intereses y pasiones, desligar el proceso de modernización de nuestros verdaderos objetivos, equivale a consolidar la dependencia, la dependencia de los países imperialistas a los que ustedes les hacen el juego, ¡ustedes!
¿Cuál de todos esos que chapotearon y se hundieron en la charca de sangre surgió trayendo en sus manos la perla de una idea generosa o de un sentimiento noble? La mediocridad y la bajeza en todo y en todos.
También en un cuerpo, para "llegar" es la gran palanca no el mérito, sino la mediocridad apoyada por muchos parentescos de compañerismos.
Emma, frente a él, le miraba; no compartía su humillación, ella sentía otra: era la de haberse imaginado que un hombre semejante pudiese valer algo, como si veinte veces no se hubiese ya dado cuenta de su mediocridad.
Incluso los autores más insignificantes se asemejan cuando menos al gran au- tor del cielo y de la tierra en que después de concluir su jornada de trabajo suelen decir para sí: «y vio que cuanto él había hecho era bueno.» : Los dos principios fundamentales de la llamada crítica histórica son el postulado de la vulgaridad y el axioma de la mediocridad.