medicarse

medicarse

(meði'kaɾse)
verbo pronominal
ingerir una medicina Tiene que medicarse para controlar la presión.
Ejemplos ?
El Doctor Muñoz, lloriqueó mientras se apresuraba escaleras arriba delante de mí, tiene arriba sus productos químicos. Está demasiado enfermo para medicarse - cada vez está más enfermo - pero no quiere ayuda de nadie.
De hecho, aun cuando los síntomas han disminuido, la mayoría de las personas necesitará medicarse indefinidamente, quizás con una dosis menor.
Sin embargo no le fue nada fácil, ya que ella estaba acostumbrada a convivir con adultos y al llegar a la escuela ella no se sentía bien. Empezó a medicarse, e incluso llegó a estar en el hospital.
Después de la lesión que sufre en las piernas trabajando en la obra de teatro Las noches de Salón México, dijo que tendrá que medicarse el resto de su vida.
Después de nacer Rowan, ella sufrió una severa depresión postparto, que le provocó rechazo hacia su hija y tendencias suicidas, lo cual la llevó a tener que medicarse con antidepresivos como pudiera ser el Paxil.
Se ha observado igualmente a aves capaces de medicarse, por ejemplo al ingerir arcilla para combatir los efectos nefastos de toxinas alimentarias.
La jefa de prensa del músico aseguró: «Le hicieron muchos estudios para descartar que no tuviera nada neurológico ni cardiovascular. Todos los chequeos salieron bien, pero a partir de ahora tendrá que empezar a cuidarse más y medicarse por la hipertensión».
También es importante la conveniencia del número de veces que el sujeto ha de tomar los fármacos, ya que para algunas medicaciones han de ser varias veces al día y otras una sola vez. El número de veces que ha de medicarse una persona puede adaptarse a sus preferencias o necesidades.
Es decir muchos enfermos recuerdan mejor el medicarse una sola vez al día, mientras aquellos que tiene ayuda familiar prefieren medicarse varias veces, pues el medicamento no es tan severo.
Por otro lado por comodidad y para no sentirse atado a la esquizofrenia, hay personas que prefieren medicarse a través de una inyección al mes, que obviamente es de larga duración.
Tara Gregson (Toni Collette, 1972–) es una madre de familia que se dedica a pintar murales que deja de medicarse para su desorden disociativo de personalidad para intentar vivir su vida sin tener que depender de medicamentos.
Durante los primeros años, gran parte de los reos permanecieron incomunicados, con grilletes, encerrados día y noche en calabozos lóbregos y húmedos, en condiciones infrahumanas dado que no se les permitía asearse ni medicarse, custodiados por guardias que hacían requisas cada dos horas.