medianoche

medianoche

1. s. f. Hora en que llega el final de un día y el comienzo de otro oí con claridad las doce campanadas de la medianoche.
2. Horas centrales de la noche hasta que sale el sol un mal sueño me despertó a medianoche.
3. COCINA Bollo dulce que, a manera de bocadillo, se rellena con jamón, queso o cualquier otro alimento.
NOTA: En plural: mediasnoches

medianoche

 
f. Hora en que el Sol está en el punto opuesto al de mediodía.
fig.Bollo pequeño relleno de carne.

medianoche

(meðja'notʃe)
sustantivo femenino
momento en que el sol está en el punto opuesto al mediodía Pasaré a buscarte a medianoche.
Traducciones

medianoche

midnight

medianoche

Mitternacht

medianoche

minuit

medianoche

mezzanotte

medianoche

půlnoc

medianoche

midnat

medianoche

keskiyö

medianoche

ponoć

medianoche

真夜中

medianoche

자정

medianoche

middernacht

medianoche

midnatt

medianoche

północ

medianoche

meia-noite

medianoche

полночь

medianoche

midnatt

medianoche

เที่ยงคืน

medianoche

gece yarısı

medianoche

nửa đêm

medianoche

午夜

medianoche

полунощ

medianoche

午夜

medianoche

חצות

medianoche

SFmidnight
a medianocheat midnight

medianoche

f. midnight.
Ejemplos ?
Suena la medianoche y despierta en el fondo del parque áulico Una aire melancólico, un sordo, lento y dulce aire De caza, tan dulce, lento, sordo y melancólico Como el aire de caza de Tannhauser Cantos velados de lejanos cuernos de caza, donde la ternura De los sentidos abraza el espanto del alma de los acordes Armoniosamente disonantes de la embriaguez; Y ya la llamada de las trompas se entrelaza de repente a unas formas muy blancas, diáfanas, y que el claro de luna las hace opalinas entre la sombra verde de las ramas: -¡Un Watteau soñado por Raffet!- Se entrelazan entre las sombras verdes de los árboles Con un gesto de decaído, lleno de profunda desesperación; Luego, alrededor de los macizos, de los bronces y de los mármoles, Muy lentamente bailan un corro.
Se sentó, pues, juntó las manos para rezar su oración vespertina y antes de que pudiera darse cuenta, se quedó profundamente dormido y transportado al mundo de los sueños, mientras en el exterior fulguraban los relámpagos y retumbaban los truenos. Se despertó a medianoche.
Por fin el sol se hundió tras el negro palmar del arroyo, y en la calma de la noche plateada los perros se estacionaron alrededor del rancho, en cuyo piso alto míster Jones recomenzaba su velada de whisky. A medianoche oyeron sus pasos, luego la caída de las botas en el piso de tablas, y la luz se apagó.
OR AMBICIÓN E INFLUJO DE LOPE DE TORRES, EL CURA PARROCO JUAN MENDEZ EXCOMULGA A TRES REGIDORES Y SE ESCONDE. HECHA LA ELECCIÓN ENTRE GALLOS Y MEDIANOCHE, LOPE DE TORRES ES NOMBRADO ALCALDE .
Al acercarse la medianoche, envolviendo rápidamente al niño en pieles tibias, descalzo y todo, lo arrebató como una presa, mientras le repetía al oído: -¡Ven, que ha nacido Dios y te está llamando!
Con tal arte se ha preparado la ceremonia, que al sentar la planta Pío IX en el primer escalón, vibra, lenta y solemne, la primera campanada de la medianoche, en cada campanario, en cada reloj de Roma.
Y el beso familiar a medianoche: «La bendición, mi madre» «Que el Señor la proteja...» Y después, en el claro comedor, la familia congregada para la cena, con dos amigos íntimos, y tú, madre, a mi lado, y mi padre, algo triste, presidiendo la mesa.
Ítem, se ordena y manda que el tal ganado que se hubiere de pesar en dicha Carnicería sea muerto desde antes de medianoche, y no se pueda pesar sino después de amanecido, de manera que ha de estar la res cinco horas muerta y desollada una se pueda pesar, so pena de que el tal obligado incurra en quince pesos de pena, aplicados en tercias partes, (para) Obras Pías, Juez y Denunciador.
Estos documentos estaban acompañados por una aclaración del Secretario de Estado, concediendo a Argentina un plazo hasta la medianoche del día 27 de abril para contestar los mismos.
Manrique, presa su imaginación de un vértigo de poesía, después de atravesar el puente, desde donde contempló un momento la negra silueta de la ciudad que se destacaba sobre el fondo de algunas nubes blanquecinas y ligeras arrolladas en el horizonte, se internó en las desiertas ruinas de los Templarios. La medianoche tocaba a su punto.
Al volver a pie al hotel, con una medianoche espléndida, constelada de estrellas, entre cuyo cielo brillaba la Luna en su último cuarto, como una joya de plata sobre un estuche de raso negro, los follajes de los árboles, que se mecían al soplo del viento, las aguas del lago, con sus transparencias profundas donde temblaban reflejos de astros, eran un cuadro digno del sentimiento nuevo que llenaba todo mi ser y me hacía volver a los puros y lejanos días de mi adolescencia.
Ya los descuidados centinelas habían fijado algunas veces sus ojos en la villa, que reposaba silenciosa, y se habían dormido sin temor a una sorpresa, apoyados en el grueso tronco de sus lanzas, cuando he aquí que algunos aldeanos, resueltos a morir y protegidos por la sombra, comenzaron a escalar el enhiesto peñón del Segre, a cuya cima tocaron a punto de medianoche.