mayordomo


También se encuentra en: Sinónimos.

mayordomo, a

(Del bajo lat. majordomus, el mayor de la casa.)
1. s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona encargada de dirigir el servicio o la administración de una casa o hacienda. maestresala
2. OFICIOS Y PROFESIONES Persona encargada de la administración en algunas empresas agrícolas o industriales. encargado general
3. s. m. RELIGIÓN Persona que forma parte de una cofradía religiosa.
4. mayordomo de estado HISTORIA El que estaba al cuidado de la servidumbre de los caballeros de la casa real.
5. mayordomo de fábrica DERECHO, RELIGIÓN Persona que recauda el derecho de fábrica, para reparar las iglesias y costear los gastos del culto.
6. mayordomo de propios ADMINISTRACIÓN Administrador de los caudales y bienes de un pueblo.
7. mayordomo de semana HISTORIA El que servía la semana que le tocaba en la casa real o suplía al mayordomo mayor en su ausencia.
8. mayordomo mayor HISTORIA Jefe principal del palacio que guardaba, cuidaba y gobernaba la casa del rey.

mayordomo, -ma

 
m. f. Criado principal encargado del gobierno económico de una casa o hacienda.
m. Oficial que en las cofradías cuida de la satisfacción de los gastos y gobierno de las funciones.
f. Mujer del mayordomo.

mayordomo

(maʝoɾ'ðomo)
sustantivo masculino
1. persona encargada del servicio doméstico general contratar un mayordomo
2. encargado de los gastos y funcionamiento de una agrupación religiosa el mayordomo de la diócesis
Sinónimos

mayordomo

sustantivo masculino
Traducciones

mayordomo

majordome

mayordomo

mordomo

mayordomo

butler, steward

mayordomo

Butler

mayordomo

Батлер

mayordomo

butler

mayordomo

Butler

mayordomo

באטלר

mayordomo

バトラー

mayordomo

Butler

mayordomo

SM [de casa] → butler; [de hacienda] → steward (Cono Sur) (= capataz) → foreman (Andes) (= criado) → servant (LAm) (Rel) → patron (saint)
Ejemplos ?
Fue a instalarse con Cayé, cuyo espíritu conocía bien, y ambos decidieron escaparse el próximo domingo. -¡Ahí tenés! -Gritóle el mayordomo esa misma tarde al cruzarse con Podeley-. Anoche se han escapado tres...
Hoy me dijo el mayordomo, de parte del amo, que éste no permite que mis gallinas se críen en terreno de la hacienda, y que tengo que comérmelas o venderlas al corral del amo, y ya sabes lo que eso significa: que regale mis animalitos.
El dicho Don Pedro Muñoz Chamorro, Alguacil Mayor, dio sus votos de Alcalde Ordinario por primero al Capitán Don Antonio Ramírez de Arellano, y el segundo al Maestre de Campo Don Pedro Sánchez de Arellano, con la alternativa; por Procurador General al dicho Alférez Don Sebastián de Arcentales, y por Mayordomo de la Ciudad, a Cristóbal de Torres, y por Mayordomo del Hospital Real, (al) Alférez Bartolomé Carrasco.
Y en la misma conformidad, habiendo comparecido los dichos Cristóbal de Torres, Mayordomo de la Ciudad y el Alférez Bartolomé Carrasco, Mayordomo del Hospital Real, hicieron el juramento acostumbrado en la forma arriba dicha.
Podeley jamás había dejado de cumplir nada, única altanería que se permite ante su patrón un mensú de talla. -¡No me importa que hayas dejado o no de cumplir! -replicó el mayordomo-. ¡Pagá tu cuenta primero, y después hablaremos!
Si querés darme para mi pasaje, te voy a cumplir en cuanto me sane... El mayordomo contempló aquella ruina y no estimó en gran cosa la vida que quedaba en su peón.
6 – Blas de Vera, mando un moreno para una semana. - Pablo Pérez, Mayordomo, mandó la asistencia. 6 – El Capitán Matías de Bárcena, (mandó) un moreno, (por) una semana.
Trascripción del Libro Primero de Cabildos.- Otrosí, dixeron que por orden de este Cabildo el presente Escribano hizo sacar el libro de Cabildo de la Fundación de esta Ciudad, que es de mucha importancia, en que se ocupó con oficiales mas de dos meses en corregi(r)llo y concerta(r)llo; por tanto mandaron que se le paguen de Propios de esta dicha Ciudad, cincuenta pesos de plata corriente marcada, y para ello se dé libramiento que se los pague Juan Pérez de Estrada, Mayordomo de los dichos Propios o el Mayordomo que fuere; y con esto se acabó este Cabildo.
¿Curarse de una fiebre perniciosa allí donde se la adquirió- No, por cierto; pero el mensú que se va puede no volver, y el mayordomo prefería hombre muerto a deudor lejano.
Si la quinina no había cortado a ras el segundo ataque, era inútil que se quedara allá arriba a morir hecho un ovillo en cualquier recodo de picada. Y bajó de nuevo al almacén. -¡Otra vez vos! -lo recibió el mayordomo-. Eso no anda bien... ¿No tomaste quinina- -Tomé...
ientras sus amos y todos los demás servidores salían por la vetusta portalada tupida de hiedra, que ya encubría el blasón de los Valdelor, Carmelo, el mayordomo viejo, experimentaba el mismo recelo de costumbre, siempre que le dejaban así, guardando el pazo, solo, como se deja en un corral a un mastín desdentado y caduco.
Tal claramente se denunciaba el chucho en el aspecto del mensú, que el dependiente bajó los paquetes sin mirar casi al enfermo, quien volcó tranquilamente sobre su lengua la terrible amargura aquella. Al volver al monte tropezó con el mayordomo.