matinal

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matinal

(Del fr. matinal.)
1. adj. De la mañana abre las ventanas para que entre el aire matinal. matutino
2. adj / s. f. CINE, ESPECTÁCULOS Se aplica a la sesión de algunos espectáculos que se realiza por la mañana el circo tiene una sesión matinal y dos de tarde; hemos ido a la matinal a ver una película de estreno.

matinal

 
adj. Matutino.

matinal

(mati'nal)
abreviación
1. que está relacionado con la mañana desayuno matinal
2. que se desarrolla por la mañana sesiones matinales
Sinónimos

matinal

adjetivo
Traducciones

matinal

matinal

matinal

morning

matinal

Morgen

matinal

mattina

matinal

утро

matinal

ochtend

matinal

manhã

matinal

صباح

matinal

早晨

matinal

早晨

matinal

ráno

matinal

בוקר

matinal

matinal

아침

matinal

A. ADJmorning antes de s
B. SFmatinée

matinal

adj morning, in the morning
Ejemplos ?
Reprobaba siempre el sensato religioso que algunas mujeres pasasen de iglesia en iglesia las horas matinales, que debían consagrar al cuidado de.
II La aurora rasga el velo de la noche; de sus trenzas de oro se desprende el rocío en una lluvia de perlas sobre las colinas y las llanuras; los horizontes del mar se encienden, y las crestas de sus olas brillan como las escamas de la armadura de un guerrero en un día de combate; de las flores, húmedas aun con las lagrimas del crepúsculo, se eleva el cielo una columna de aromas en emanaciones, perfumadas emanaciones que los genios, cruzando sobre las nubes celestes y ambarinas, recogen con las matinales plegarias de los bracmines para depositarlas a los pies de Bermach, autor de la maravillosa maquina de los mundos.
Y con razón; porque, aparte de que en ese mes la temperatura de Lima es casi idéntica a la de abril y mayo, ni exceso de calor ni exceso de frío, las matinales misas de aguinaldo traían al espíritu un algo, y hasta un mucho de poético.
Las persianas caídas temblaban al soplo de matinales auras, y el jardín de la reja, por aromarlas, sacudía su caperuza de campanillas.
Y á las luces matinales Entre albores de corales Por el espacio, esplendentes, Van sus rizados cristales En enroscadas serpientes.
Cuando más engolfados y abstraídos estaban todos, al parecer, en sus respectivos quehaceres, -Ya tenemos ahí a esos caballeros -dijo Joseíto sumando uno más a la larga serie de sus matinales bostezos.
Vedados le estaban estos placeres a la pobrecita Perjuicia, pues Encarnación no la dejaba madrugar, por miedo de que le atacase el ahoguío con esos fríos matinales; razón por la cual llegaba la última a la sesión de la mañana.
A la orilla del mar se piensa siempre; el continuo ir y venir de olas; la perenne visión del horizonte; los barcos que cruzan el mar a lo lejos sin que nadie sepa su origen o rumbo; las neblinas matinales durante las cuales los buques perdidos pitean clamorosamente...
El amor no es uno y uno, suma mentira, a pesar de promociones matinales y carteles de nocturnos en libretas; a pesar de los anuncios jaboneros o las cuentas bancarias de perfumes o el alcohol y el cigarrillo puñetero.
Por eso, valorando sus servicios matinales, como yo lo hacía, y resuelto a no perderlos -pero al mismo tiempo, incómodo por sus provocadoras maneras después del mediodía- y corno hombre pacífico, poco deseoso de que mis amonestaciones provocaran respuestas impropias, resolví, un sábado a mediodía (siempre estaba peor los sábados), sugerirle, muy bondadosamente, que, tal vez, ahora que empezaba a envejecer, sería prudente abreviar sus tareas; en una palabra, no necesitaba venir a la oficina más que de mañana; después del almuerzo era mejor que se fuera a descansar a su casa hasta la hora del té.
Ahora, pues, Orestes, y tú, el más querido de los huéspedes, Pílades, se trata de deliberar con prontitud sobre lo que es preciso hacer. Ya el brillante resplandor de Helios despierta los cantos matinales de las aves y cae la negra Noche llena de astros.
Fue un año inolvidable, aquel en que, desprendido de toda preocupación material, libre de toda idea de goce, de todo compromiso mundano, los días y las noches huyeron, divididos entre los largos paseos matinales por la avenida de pinos de la Universidad, la lectura de los filósofos de todas las edades, al mediodía, en la biblioteca silenciosa donde sólo se oía el voltear de las páginas, tornadas por las manos de los estudiantes, y las noches pasadas en el aposento silencioso del más noble de los amigos, disertando con él sobre los más apasionadores problemas que pueden solicitar al espíritu humano!