Ejemplos ?
3º - Quedan comprendidos en el artículo anterior todos los jefes y oficiales que se hallaron prisioneros en Casas-Matas hasta el año 1821.
Llegó al riacho y se internó en el pajonal, el diluviano pajonal del Saladito, que ha crecido, secado y retoñado desde que hay paja en el mundo, sin conocer fuego. Las matas, arqueadas en bóveda a la altura del pecho, se entrelazan en bloques macizos.
Sabía que nunca volvería a ver a sus viejos y queridos compañeros, ni a las matas y flores que lo rodeaban; tal vez ni siquiera a los pájaros.
Frente al claro requemado por el sol, las termites habían levantado sus rugosos bloques pardos. En el remate de algunos de estos nidos gigantes brotaban matas de hierba.
A costa de artimañas y azogadas maniobras, los dos niños, Miguel y yo, fuimos incluidos en la expedición. Había que encaminarse hacia un gran carrizal, de singular varillaje y muy diferente de las matas comunes.
Tu casa y los jardines están rodeados por mis hombres. Escoge: ¿Te matas o mando yo que te maten? "El hombre de la limosna" reflexionaba rápidamente.
Porcia, reviviendo en el gozo de haberle merecido a su marido parte de su cuidado, y resucitando la voz caída por el desperdicio de la sangre, le dijo: Segunda oración de Porcia -Bruto, en nada tienes peligro: si matas, te debe tu patria su vida; si mueres, te debe por su vida tu muerte.
-No hables así Mangora, -repuso Lucía-; tú tienes un buen corazón, eres de noble raza, y no puedes ser un asesino. Si tú matas a Sebastián, yo también te aborreceré.
10 seña a un hombre que embozado –¡no sé cómo lo repita!– se llegó hablar a la reja, pero la voz tan remisa que nada percebir pude; bien que el alma me decía: ésa es doña Ana, ése es amante que solicita sus favores y tu muerte. ¡Ah villana tiranía de los celos, pues que matas sólo con lo que imaginas!
¿Por qué, si quieres la libertad, no matas al tirano y evitas de ese modo los horrores de una gran contienda fratricida? ¿Por qué no asesinas al déspota que oprime al pueblo y ha puesto precio a tu cabeza?
Muchas veces uno pasa de un estado a otro y siente la diferencia hasta en la carretera, el mantenimiento de la carretera, los colores de las matas que siembran a los lados, el peaje, hay un peaje por aquí pero por allá no hay peajes.
Por dicha mayor, Azagra es de condición soberbia, celoso, iracundo: así mis lágrimas y querellas insufribles le serán; querrá que yo las contenga; no podré, se irritará, y me matará. MARGARITA. ¡Me aterras, hija, me matas a mí! ISABEL .