matambre


También se encuentra en: Sinónimos.

matambre

1. s. m. Argent. Lonja de carne que se saca de entre el cuero y el costillar del ganado vacuno.
2. Argent. COCINA Fiambre hecho con esta pieza de carne, rellena y adobada.
Traducciones

matambre

SM (Cono Sur) → stuffed rolled beef
Ejemplos ?
El matambre nace pegado a ambos costillares del ganado vacuno y al cuero que le sirve de vestimenta; así es que, hembras, machos y aun capones tienen sus sendos matambres, cuyas calidades comibles varían según la edad y el sexo del animal: macho por consiguiente es todo matambre cualquiera que sea su origen, y en los costados del toro, vaca o novillo adquiere jugo y robustez.
Las recónditas transformaciones nutritivas y digestivas que experimenta el matambre, hasta llegar a su pleno crecimiento y sazón, no están a mi alcance: naturaleza en esto como en todo lo demás de su jurisdicción, obra por sí, tan misteriosa y cumplidamente que sólo nos es dado tributarle silenciosas alabanzas.
Sábese sólo que la dureza del matambre de toro rechaza al más bien engastado y fornido diente, mientras que el de un joven novillo y sobre todo el de vaca, se deja mascar y comer por dientecitos de poca monta y aún por encías octogenarias.
El más hermoso rostro mujeril suele tener una mancha que amortigua la eficacia de sus hechizos; la más casta resbala, la más virtuosa cojea: Adán y Eva, las dos criaturas más perfectas que vio jamás la tierra, como que fueron la primera obra en su género del artífice supremo, pecaron; Lilí por flaqueza y vanidad, el otro porque fue de carne y no de piedra a los incentivos de la hermosura. Pues de la misma mismísima enfermedad de todo lo que entra en la esfera de nuestro poder, adolece también el matambre.
Esta substancia pues, que nosotros los profanos llamamos jugo exquisito, sabor delicado, es la misma que con delicias paladeamos cuando cae por fortuna en nuestros dientes un pedazo de tierno y gordiflaco matambre: digo gordiflaco porque considero esencial este requisito para que sea más apetitoso; y no estará de más referir una anecdotilla, cuyo recuerdo saboreo yo con tanto gusto como una tajada de matambre que chorree.
Llegamos a la quinta: la mesa tendida para almorzar nos esperaba. A poco rato cubriéronla de manjares y en medio de todos ellos descollaba un hermosísimo matambre.
Brotó un torrente de la herida, exhaló algunos bramidos roncos, vaciló y cayó el soberbio animal entre los gritos de la chusma que proclamaba a Matasiete vencedor y le adjudicaba en premio el matambre.
Pa tuito tiene albertencia, y una grande conocencia pa siempre desempeñarse. MAURICIO BALIENTE ¡Están hablando de hambre y quieren que los combiden; de los que ni dan ni piden es este rico matambre.
Pero su ayuda era y tenía que ser limitadísima, pues si bien conocía a los culpables, no podía dejar de tenerles consideración, porque gracias a ellos nunca faltaba en su casa algún rico matambre o un costillar gordo de ternera, y para cortar huascas, un pedazo de cuero lonjeado con esa prudente prolijidad que no deja traslucir ninguna señal de anterior identidad.
Lo que abunda no vale, y el gaucho hambriento muy bien volteará una res por el solo placer de llevar para su casa un matambre, echando a perder un valor -ajeno es cierto- de treinta o cuarenta pesos, para conseguir un bocado que no vale ni cuarenta centavos, y que le hubieran regalado, si lo hubiera querido pedir.
No es por cierto el matambre ni asesino ni ladrón; lejos de eso, jamás que yo sepa, a nadie ha hecho el más mínimo daño: su nombradía es grande; pero no tan ruidosa como la de aquéllos que haciendo gemir la humanidad, se extiende con el estrépito de las armas, o se propaga por medio de la prensa o de las mil bocas de la opinión.
n extranjero que ignorando absolutamente el castellano oyese por primera vez pronunciar, con el énfasis que inspira el nombre, a un gaucho que va ayuno y de camino, la palabra matambre, diría para sí muy satisfecho de haber acertado: éste será el nombre de alguna persona ilustre, o cuando menos el de algún rico hacendado.