martirio


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martirio

1. s. m. Muerte o padecimientos sufridos por sostener una creencia religiosa o un ideal San Lorenzo fue víctima de un horrible martirio.
2. Trabajo o sufrimiento largo y penoso esta enfermedad está siendo para él un martirio. tormento

martirio

 
m. rel. Muerte o tormentos padecidos por sostener la verdad de una creencia.
fig.Trabajo largo y penoso o sufrimiento grande.

martirio

(maɾ'tiɾjo)
sustantivo masculino
1. sufrimiento que puede devenir en muerte por defender alguna doctrina el martirio de los profetas
2. alguna cosa que ocasiona un sufrimiento intenso La enfermedad cardíaca es un martirio para toda la vida.
Sinónimos

martirio

sustantivo masculino
tormento, tortura, sufrimiento, suplicio.
Martirio es el sufrimiento o incluso la muerte que padece alguien por mantener sus ideales. En sentido figurado equivale al sufrimiento causado por cualquier otro motivo; ejemplo: estos zapatos son un martirio.

martirio:

sufrimientoinmolación, crucifixión, tormento, tortura, suplicio, calvario,
Traducciones

martirio

martyrdom

martirio

Martyrium

martirio

martyre

martirio

Мученичество

martirio

martírio

martirio

męczeństwo

martirio

Мъченичество

martirio

martyrium

martirio

殉教

martirio

순교

martirio

martyrskap

martirio

SM
1. (Rel) → martyrdom
2. (= tormento) → torment, torture; (= persona) → pain
martirio chinoChinese torture
Ejemplos ?
¡Afortunadamente, pronto me iré a mi cuartito de la calle de Tudescos, a la oficina de mi seráfico pariente y a mi casino de mi alma y cesará este martirio a que me ha condenado usted con su cara, su cuerpo y sus acciones de serafín, y con su frialdad, sus bromas y su sonrisa de demonio!
- Ora que dice de los pecados, ¿está viendo la comedia nocturna? - ¿Cuál? ¿Torrentes de martirio? - No, esa la pasan por la mañana.
Cuentan que algunos años después un pastor trajo al arzobispo una flor hasta entonces nunca vista, en la cual se veían figurados todos los atributos del martirio del Salvador del mundo, flor extraña y misteriosa, que había crecido y enredado sus tallos por entre los ruinosos muros de la derruida iglesia.
Y un día llegó el primer llanto del Indio; en la mañana del descubrimiento, saltando de la proa de la carabela, y del cielo de la raza en derrota cayó al volcán la primera estrella; otro día llegó la piedad del Evangelio y del costado de Jesucristo, evaporada la tristeza, cristalina de martirio e impetuosa de Conquista, cayó la segunda estrella.
Tal en tu aliento cambian de agujas atmosféricas los vientos y de llave las tumbas en tu pecho, tu frontal elevándose a primera potencia de martirio.
Pero ya no le cabía duda alguna; allí, delante de sus ojos, estaban aquellos horribles instrumentos de martirio, y los feroces verdugos sólo aguardaban a la víctima.
Un espíritu adoraba En mi delirio. No ví entonces, ciego amante, En tu mágico semblante Mi martirio. Ojalá nunca te viera, Y nunca eschura te hiciera Mis amorosas querellas Que tan bella… eras muger, Y voluble en el querer Como sois todas las bellas.
Pero todos saben que el acuerdo que recaiga a sus peticiones no puede ser rápido, y esto les tiene seriamente preocupados y aun desesperados, pues la perspectiva de regresar a una España hostil, que podría arrancarles la vida, es para ellos un martirio anticipado.
Hí famoso escritor y orador sagrado padre Ventura de la Ráulica, en su panegírico de fray Martín de Forres, impreso en 1863, refiere que, sin moverse de Lima, estuvo nuestro santo compatriota en las Molucas, y en la China, y en el Japón, libertando del martirio á jesuítas misioneros, pues Dios le concedió el privilegio de la bilocación ó doble presencia, gracia que lo negara á san Felipe Neri cuando éste la pretendió.
Nosotros creemos que todos los directores de la política y del ejército, salvo casos de heroísmo sublime o de martirio muy castellano, saldrían de los puertos de Valencia, Cartagena y Alicante en barcos ingleses, franceses y otros, para salvarse del sacrificio, pues es de esperarse que Inglaterra y Francia, penetradas de sus responsabilidades en la debacle española, estarán dispuestas a salvar en los barcos de sus escuadras del Mediterráneo la mayor cantidad de políticos y militares que les pidieran su ayuda en los momentos de apremio, y, en tal caso, serían los segundones los que sufrirían el castigo del vencedor.
Ulúa, ese Vitelio de coralinas rocas emergido en la orilla del Atlántico, que devora vidas preciosas, sin más tregua que el tiempo que se toma para vomitar cadáveres, siente escaparse de su vientre ahíto de sacrificios el vaho de un martirio que latiguea las carnes mancilladas de una República (?) que todavía tiene en su frente sumisiones y en sus labios plegarias para la Bestia que lo estruja.
Gimió Cananea con la afrenta, el asesinato y el robo; gritó Acayucan con épico y desafiador acento; apostrofó Río Blanco en el martirio; rujieron Viesca, Las Vacas y Palomas; hablaron Tehuitzingo, Tepames y Velardeña, Ulúa y Belén bostezaron como bestias ahitas; el Yaqui lanzó alaridos de agonía; el Valle Nacional se irguió como un espectro sangriento; Valladolid levantó trágicamente el puño y ...